Integrantes del equipo juvenil de Remo.

Juan Miguel Palomino, Pablo Moreno, Jorge Flavio Knabe y Eric Pastor son cuatro jóvenes que forman parte del equipo nacional de remo. El pasado 15 de agosto representaron a España en el Campeonato del Mundo juvenil y lograron alzarse con la medalla de oro.

Tanto Pablo como Jorge, sevillanos, forman parte del Club Náutico de Sevilla; Juan Miguel, también hispalense, del Real Círculo de Labradores; y Eric, tarraconense, del CR Tortosa.

Con un tiempo de 6 minutos, 3 segundos y 66 centésimas, se subieron a la cima del podio en la localidad búlgara de Plovdiv tras imponerse en la final de cuatro sin timonel a Italia, segunda, y Alemania, tercera.
España tiene presente y futuro en el remo y así lo están demostrando atletas como estos campeones del mundo, que con tan solo 17 y 18 años han cosechado numerosos éxitos.

¿Cuánto tiempo lleváis dedicándoos al remo? Y, ¿por qué elegisteis este deporte?
Eric: En mi caso, este ya es el noveno año. Empecé gracias a unos amigos de la escuela que me animaron. Así probé el remo y, nueve años después, sigo aquí.

Jorge: Yo comencé en este deporte en 2013, cuando me apunté a la escuela de verano motivado por mi familia, que está muy ligada al remo. Me gustó desde el primer momento eso de ir “planeando” por encima del agua, y decidí quedarme para intentar entrar en el equipo de competición. Hoy por hoy, nunca ha dejado de ilusionarme, y espero estar muchos años más.

Pablo: Llevo practicando este deporte cinco años, este es mi sexto, desde infantil de segunda, que empecé en el Club Nàutic de Tarragona. Empecé en el remo porque yo vivía en Sevilla, pero me mudé a Tarragona y como mis amigos practicaban remo en Sevilla, esta era una forma de verlos de vez en cuando. Porque el hecho de ir a campeonatos donde compitiera mi club de Tarragona contra clubes de Sevilla era otro motivo para encontrarme con ellos. 

Juan Miguel: Yo llevo seis o siete años, y elegí este deporte porque mi padre nos apuntó a mi hermano pequeño y a mí. Practicábamos muchos deportes, como baloncesto o balonmano, que acababan la temporada en verano. Entonces, para evitar que nos pasáramos las vacaciones jugando a la consola, mi padre llegó un día y nos dijo que nos había apuntado a remo en el Club Labradores y que empezábamos a las siete al día siguiente. 

 

¿Desde cuándo os conocéis los cuatro? ¿Fue gracias al equipo nacional, o teníais relación desde antes?
Jorge: Los cuatro comenzamos en clubes diferentes. Nos empezamos a conocer en campeonatos nacionales, cuando nos tocaba competir entre nosotros. Poco a poco, cuando llegas a las finales, te vas quedando con los nombres de los que siempre están ahí, y de esta forma empiezas a estrechar lazos con ellos. Lo que más nos unió fue la selección, porque convivimos juntos durante unos cuantos meses. 

Pablo: Yo, en mi caso, al que conocí antes fue a Jorge. Las vacaciones de Navidad y Semana Santa las pasaba en Sevilla y los entrenadores del Club Náutico de Sevilla, que es al que pertenezco ahora, me permitían disponer de las instalaciones y usar los barcos de remo para no perder la forma física durante ese tiempo. Y así fue como lo conocí. 

Posteriormente, conocí a Eric, poco antes de un campeonato por autonomías, en el que nosotros íbamos con la federación catalana. Antes de esas competiciones, cada una de las federaciones hace concentraciones para crear los barcos más competitivos de cara a esas regatas, y a él lo conocí allí.  También, porque  juntos ganamos un campeonato por autonomías, en un cuatro hool, en categoría cadete.

Y a Juanmi no recuerdo si lo conocí en el río o en una quedada en la que coincidimos remeros del Club Náutico y del Real Círculo de Labradores. 

Eric, Jorge, Juan Miguel y Pablo remando en el campeonato del Mundo en Plovdiv

 

De vuestro paso por Plovdiv, ¿qué es lo más bonito que os lleváis?
Eric: Para mí, aparte de la medalla, es el poder haber hecho este sueño realidad al lado de tres grandes compañeros, porque no hubiera tenido el mismo valor sin ellos. También, ese momento en el que ves la bandera en lo más alto. Y, por supuesto, la gran experiencia que es vivir un mundial, ya que competir con gente de todo el mundo es espectacular.

Juan Miguel: El momento de terminar y darme cuenta de la locura que acabábamos de hacer. Dejando al margen eso, todos los momentos fueron especiales. Al fin y al cabo, éramos chavales que nos conocíamos de hace tiempo y hubo muchas risas. También nervios y tensión, pero yo me lo pasé muy bien, por ejemplo, conociendo la ciudad. 

Jorge: En mi caso, lo más bonito fue escuchar el bocinazo de llegada en primer lugar, lo que nos convertía en campeones del mundo. Y, posteriormente, escuchar el himno nacional.

Pablo: Si tuviera que elegir una sola cosa, sería el hecho de vivir un campeonato del mundo, algo que nunca habíamos vivido. Los cuatro estuvimos en un campeonato de Europa, pero como la pandemia de COVID estaba muy activa, había menos países.

El salto a un campeonato del mundo se nota en ciertos aspectos, sobre todo, en  un verano tan duro como el de este año 2021, que ha sido el momento de mi carrera deportiva en el que más problemas he tenido a nivel mental.

Ha sido cuando más veces me he roto, cuando más veces he querido volver a mi casa, de acabar con eso. Me preguntaba a mí mismo si la cosa iba a salir adelante y si lo íbamos a conseguir. Y ver que al final todo tuvo su recompensa fue lo más bonito de eso, más allá de los oros o las felicitaciones. Sin duda, lo más bonito fue ver que después de algo tan duro, lo acabamos consiguiendo.

 

Eric Pastor: «Lo más bonito fue escuchar el bocinazo de llegada en primer lugar, lo que nos convertía en campeones del mundo»

 

¿Quiénes pensabais que iban a ser los rivales más directos? ¿Italia, plata, y Alemania, bronce? ¿U otros?
Jorge: Creo que los cuatro estamos de acuerdo en que Italia y Alemania eran, y son, las potencias mundiales en este deporte, así que seguro que venían con una fuerte tripulación. Pero nunca se sabe qué otro país puede traer un barco rapidísimo, por lo que cuando salió la convocatoria entrenábamos como si todos pudieran ser los rivales más directos.

 

Ya participasteis también el año pasado en el Europeo. ¿Hay mucha diferencia con el Mundial?
Jorge: Sí que hay diferencia, se nota mucho más tenso el ambiente. Pero he de decir que en esta ocasión no estaba tan nervioso como en el Europeo, porque era consciente de nuestras capacidades y sabía que daríamos nuestra mejor versión, fuese cual fuese el resultado.

Integrantes del equipo de Remo vistiendo el uniforme español 

Ahora que habéis logrado ser campeones del mundo, ¿cuál es el próximo objetivo que tenéis en mente? ¿Y vuestro mayor sueño como deportistas?
Eric: Ahora, mi objetivo a corto plazo sería poder repetir medalla en el Mundial sub-23, cumplir más sueños en esta categoría y seguir sumando resultados. Y, en general como deportista, mi mayor meta es sacar una medalla en unas Olimpiadas. Poder ir las máximas veces posible es mi mayor sueño, y ganarla sería lo máximo, ya que no se puede aspirar a más.

Jorge: Yo en estos momentos estoy entrenando con el equipo sub-23 ligero. Asimismo, a corto plazo me gustaría competir en el Mundial 2022, para ver de lo que soy capaz en esta categoría. Pero, a largo plazo, mi sueño es ir a unos Juegos Olímpicos, y quién sabe si volver a escuchar el himno.

Pablo:Creo que el de los cuatro es el mismo. Básicamente, poder repetir lo logrado en Plovdiv, pero en la categoría superior a la que estamos ahora, ya que hemos pasado de ser juveniles a ser sub-23. Este cambio es bastante importante y sería un auténtico triunfo lograrlo en esta categoría también. Mi mayor sueño como deportista está claro que es ir a unos Juegos Olímpicos y ganar una medalla olímpica, sin duda.

Juan Miguel: Cada uno tiene sus propios objetivos, pero creo que todos coincidimos en entrar en el equipo nacional sub-23 e ir a un Mundial y quedar en la mejor posición posible. Es complicado, pero entrenando creo que somos capaces de volverlo a hacer.  

Y la máxima meta a la que aspiro es ir a unas Olimpiadas. Y ya que te clasificas, no te conformas con ir, buscas el mejor resultado posible e incluso piensas en una medalla, que en España en remo solo se ha conseguido dos veces.

 

Jorge Flavio Knabe: «Mi sueño es ir a unos Juegos Olímpicos, y quién sabe si volver a escuchar el himno»

 

¿Cuántas horas entrenáis a la semana? Cuando tenéis que competir juntos, ¿cómo es? ¿Dónde os concentráis y cuánto tiempo?
Jorge: Durante la preparación del Mundial teníamos unas 12 o 14 sesiones a la semana, en las que se engloban días de series, pesas, aeróbico, etcétera. Tuvimos la suerte de concentrarnos en Laias, Galicia, uno de los mejores lugares para entrenar en España. Allí preparamos durante 5 semanas nuestro Mundial.

Juan Miguel: De forma habitual entrenamos en torno a tres o cuatro horas al día los siete días de la semana, incluidos sábados, domingos y festivos. Tenemos muy pocas vacaciones, solo algunos días muy señalados como Navidad. 

En la preparación del Mundial y del Europeo del año pasado, que estuvimos concentrados en Galicia como ha comentado mi compañero, tuvimos la suerte de que nos pillara en verano, una época en la que no teníamos clase, por lo que le dedicábamos entre seis o siete horas al día. Además, aparte de eso, íbamos mucho al fisioterapeuta, descansábamos bien… Realmente el remo ocupaba las 24 horas del día. 

Respecto a cómo es lo de competir juntos, cuando empiezas en este deporte parece que va  a ser complicado entrenar tanto tiempo con gente que no conoces. Pero al fin y al cabo, al pasar tanto tiempo juntos y siendo personas con los mismos objetivos y gustos, se acaban convirtiendo en tu familia. Del remo salen relaciones que pueden durar toda una vida. 

 

La dedicación conlleva renunciar a otras cosas, como pasar tiempo con vuestros familiares y amigos. En general, ¿cómo lo lleváis? ¿Qué es lo más duro? ¿Alguna vez habéis llegado a plantearos abandonarlo?
Eric: Cuando coges la rutina te acabas acostumbrando, pero el estar lejos de nuestra gente es claramente lo más duro. Para mí la familia es el pilar esencial de apoyo, y cuando estoy un tiempo sin ellos empiezo a desgastarme y a entrenar mal. Por tanto, intento buscarme unos días con ellos y aprovechar cada segundo de las vacaciones.

Pero, al fin y al cabo, la recompensa tras el sacrificio es lo que te hace no abandonar y ver que vale la pena. Todo el mundo piensa en algún momento en dejarlo, pero luego reflexionas sobre por qué haces todo esto y se te olvida. Lo más importante es apoyarte en tu equipo, sobre todo si estás lejos de casa.

 

Eric Pastor: «Lo más importante es apoyarte en tu equipo, sobre todo si estás lejos de casa»

 

Física y mentalmente, ¿cómo afrontáis la presión de competiciones de tan alto nivel como un Mundial? 
Eric: Nosotros trabajamos el año entero para esa regata, todo lo que hacemos se centra en  afrontar el Mundial de la mejor manera posible. Siempre vas a estar nervioso en una competición, pero vas seguro de ti mismo y del equipo, porque sientes que vas preparado y que sabes cómo hacerle frente. Por eso, es muy importante el entrenamiento previo, ya que es donde realmente se ganan las medallas.

Jorge: Nosotros contamos con la ayuda de un psicólogo para la preparación mental. A mí en particular me ayudó bastante a trabajar diferentes estrategias para momentos de tensión y nerviosismo. Y, físicamente, no fue fácil. El programa de entrenamiento es duro, pero tenemos que confiar en él y en nuestros entrenadores al 100 % para llegar al resultado.

Los cuatro integrantes del equipo nacional de Remo juvenil celebrando su victoria en Plovdiv

¿Recibís, de manera individual o colectiva, algún tipo de financiación?
Juan Miguel: Sí, pero no lo suficiente en comparación con las horas que entrenamos y el sacrificio que nos supone. Realmente, va acorde con los resultados. Si tú no eres capaz de obtener unos buenos resultados como nosotros, por muchas horas que hayas invertido, no te ofrecen ni becas ni ayudas. 

Esto debería cambiarse, porque hay personas a las que les cuesta más o, por ejemplo, el lugar donde vives es crucial. El Gobierno de España no da ninguna beca, a no ser que seas un remero de categoría absoluta muy bueno, pero hasta llegar a ese punto son muchos años de entreno en los que no te han financiado de ninguna manera. Las ayudas llegan a nivel autonómico, por ejemplo en Andalucía sí ofrecen bastantes becas, pero en otras partes de España, como Cataluña, tienen menos financiación.

Creo que debería unificarse a nivel nacional, porque al final nosotros tenemos que buscarnos nuestros patrocinadores por nuestra cuenta. Estaría bien que se creara algún tipo de programa en el que nos ayudaran o nos buscaran ellos los patrocinadores. 

 

Juan Miguel Palomino: «Por muchas horas que hayas invertido, no te ofrecen ni becas ni ayudas»

 

 Por último, ¿hasta cuándo creéis que seguiréis siendo remeros? Y, ¿os veis compaginando vuestra vida de deportista con otra profesión? ¿Cuál?
Eric: Esa es una pregunta que nunca sabes responder. Los deportistas de tan alto nivel estamos sujetos a muchas cuestiones: lesiones, problemas psicológicos, etcétera. Es muy difícil saber hasta cuándo aguantará nuestra máquina. Pero, personalmente, me gustaría al menos llegar hasta la clasificación de los Juegos de 2032. Y sí, me gustaría compaginarlo con ser policía.

Jorge: Yo no tengo pensado dejar de remar, a no ser que algo me lo impida. Sí es verdad que llegará un momento que el nivel de competitividad me supere y decida seguir remando de forma recreativa. Compaginar el deporte de alto nivel con el trabajo es muy difícil, pero no imposible. Si a estas alturas podemos compaginarlo con nuestros estudios universitarios, con un poco de esfuerzo creo que sería posible.

Pablo: Creo que actualmente no se puede vivir del remo en España. O sea, se puede vivir, pero no de la manera que me gustaría, entonces yo creo que mi carrera dentro del remo no va a ser muy larga. 

Yo no veo posible compaginar la vida que quiero con la práctica de este deporte, a pesar de que están relacionados. A mi me gustaría ser economista, gerente de una empresa de remo o embajador de algunas como Concept2, pero no como remero sino como gerente o embajador.

A mí me gustaría desarrollar mi carrera universitaria en Estados Unidos, lo que me llevaría cuatro años más como deportista. Además, quiero intentar los Juegos Olímpicos de París y para eso me tomaría un año sabático. Así que, en total, eso serían cinco años, de modo que para cuando acabe mi carrera universitaria, ya estaremos en 2026 y quedarían dos años para Los Ángeles 2028, por lo que intentaría esas olimpiadas probablemente.

En 2028, creo que terminaría mi carrera como deportista. Aunque me tengo que ver en la situación, porque más de un deportista piensa que su carrera va a terminar en un año olímpico y después, al ver la recompensa y los logros, intentan un ciclo más. Pero tendría que haber terminado mi carrera universitaria, que para mi es más importante que este deporte a día de hoy.

Juan Miguel: A mí me queda poco como remero. En un futuro próximo quiero entrar en la Marina del ejército, lo que supone abandonar el remo porque es incompatible. Por tanto, estaré en remo hasta que consiga entrar, no sé si será el año que viene o el siguiente.

 

 
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