Carolina Marín, jugadora española de bádminton. Imagen: Badminton Scotland Vía Flickr. 

  • La española deja atrás su grave lesión de rodilla y demuestra su superioridad en el continente
  • Carolina Marín se cuelga el oro y mira hacia futuras competiciones

Carolina Marín, tras 11 meses de recuperación por su lesión de rodilla, consiguió proclamarse campeona de Europa por sexta vez consecutiva. Las roturas de su ligamento cruzado anterior y los dos meniscos de la rodilla izquierda, en mayo de 2021, se pusieron por delante de la carrera profesional de la onubense. Sin embargo, el pasado sábado, en Madrid, demostró que vuelve con más fuerza que nunca al derrotar a la escocesa Kirsty Gilmour

La deportista española luchó por el oro en la pista municipal de Gallur. La final duró solamente 41 minutos con una puntuación de 21-10 y 21-12. Carolina se coló en esta tras deshacerse en rondas previas de la neerlandesa Gayle Mahulette, la estonia Kristin Kuuba, la belga Lianne Tan y la danesa Mia Blichfeldt. Además, cumplió con su cuenta pendiente con el europeo de bádminton, ya que no pudo disfrutar de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 ni el Mundial de Huelva por su recuperación de rodilla. 

La tricampeona mundial se distanció de la escocesa con un 5-0 en el marcador a los pocos minutos de empezar el partido, a la cual superó con un 15-6 una vez pasada la mitad del primer set, lo que le hizo guardarse en el bolsillo la victoria de la primera parte. 

El segundo set fue rápido para Carolina Marín, que supo controlar las reacciones de la jugadora inglesa y cerrar el partido con un 21-12 antes de caer al suelo entre lágrimas para celebrar su sexto éxito europeo. 

“Después de tanto tiempo, este oro es de todos vosotros”, dedicó Carolina Marín al público reunido en Madrid. “Para mí el oro era volver a competir. Estoy aquí, he vuelto y aquí seguimos. La lesión está olvidada. Ahora mi sensación es de felicidad, no solo por ganar el campeonato, que es consecuencia de lo que uno hace, sino por todo lo que significa”, agregó la española, campeona de este torneo en 2014, 2016, 2017, 2018, 2021 y 2022. 

Este logro para Marín demuestra la veracidad de su lema: “Puedo porque pienso que puedo”. Estas palabras, que la han acompañado a lo largo de su carrera como deportista, cobran más sentido que nunca tras su vuelta a las pistas. Una vez finalizado el campeonato, la onubense se fundió en un prolongado abrazo con Fernando Rivas, su entrenador desde hace 14 años, a quien le agradeció todo el apoyo durante todo este tiempo. 

“He vuelto. Todavía queda Carolina para rato y os vais a cansar de mí”, añadió después riendo ante la prensa. Carolina Marín confesó que subida al podio pensaba en París 2024. “Intenté controlarme y no llorar, pero no podía. Se me vinieron a la cabeza las imágenes del oro que gané en los Juegos de Río y me puse a pensar en París 2024, quiero estar en ese podio y volver a escuchar el himno”, dijo con ambición.

Antes de salir a jugar, la española confesó que iba sobre todo a disfrutar, porque después de tantos años jugando en la élite, la lesión le ha enseñado que también hay que disfrutar del recorrido, no solo de las medallas.

Uno de los momentos más emotivos de la final fue la dedicatoria que hizo Carolina Marín a su padre. Este campeonato se lo dedico a todo mi equipo y a una persona en especial, mi padre, que es el único que no ha podido estar”, comentó Carolina Marín, que recordó el fallecimiento de su progenitor hace algunos meses. “Hemos pasado un tiempo difícil con la lesión y por eso ahora quiero disfrutar. Tengo por delante cosas muy bonitas”, expresó tras conseguir su nueva medalla de oro.

 

Laura Piqueras. Redactora.

“Ninguna existencia puede ser válidamente realizada si se limita a sí misma”. Simone de Beauvoir