Uno de los símbolos del confinamiento. Imagen: Stephanie Martin en Unsplash.

El 13 de marzo de 2020 el Gobierno de España decretó el Estado de Alarma en todo el territorio nacional a causa de la expansión del COVID-19, por lo que, a partir del lunes, 15 de marzo, los españoles tenían prohibidos los desplazamientos, se suspendió toda actividad no esencial y los ciudadanos quedaron recluidos en sus domicilios.

El día en el que se tomó esta decisión se habían registrado 7.753 casos positivos en el país y 288 fallecidos. Un año más tarde, en el aniversario de este anuncio, el número de infectados desde que comenzó la pandemia es de 3.183.704 casos en España y un total de 72.258 fallecidos.

Tras casi 8 meses en estado de alarma y 37 decretos ley, se puede afirmar que esta es una de las peores crisis a las que se ha enfrentado el país, pues el virus han afectado a casi todos los ámbitos de la vida diaria de los ciudadanos.

Economía

El día 13 de marzo del año pasado la bolsa española acumulaba pérdidas del 20,85 % ante el anuncio del Estado de Alarma, un descenso que solo se superó tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008, momento en el que se desencadenó la crisis económica de ese mismo año.

El Producto Interior Bruto (PIB) cayó un 11 % con respecto al de 2019, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este dato rompe con la tendencia de crecimiento que España llevaba acumulando seis años. El mayor retroceso del PIB fue en 2009 cuando el descenso fue del 3,8 %, por lo que los datos obtenidos como resultado de la pandemia han sido los peores desde que se tiene registro. A pesar de esto, la economía ofreció un cierto respiro en el cuatro trimestre del año cuando el PIB mostró cifras positivas.

La OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) estima que España acapara una destrucción de 765.742 empleos; casi 800.000 trabajadores en ERTE y unos 500.000 autónomos cobrando algún tipo de ayuda.

Transporte

Algunos de los sectores más perjudicados han sido los relacionados con el turismo, entre los que se encuentra el transporte.

El INE registró las mayores pérdidas en el sector aéreo. Este sufrió el mayor desplome con 61,6 millones menos de viajeros en el segundo trimestre de 2020 con respecto al mismo periodo en el año anterior.

Por su parte, el transporte interior perdió casi la mitad de usuarios. Entre las caídas más acuciadas están la del transporte especial y discrecional (que incluye autobuses escolares y laborales).

Pero, no ha de olvidarse que el transporte no cesó su actividad durante el confinamiento por su carácter esencial. En España, el 95 % de las mercancías circulan por carretera frente al 75,3 % en la UE y se ha registrado una caída del 11,2 % en el número de toneladas transportadas durante el segundo trimestre del 2020 con respecto al mismo periodo del año anterior, según el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

 

Fuente: INE

Comercio

Todo el comercio no esencial se vio también paralizado, por lo que el desplome mensual fue de -15,7 % en marzo y -20,1 % en abril, con ascensos en mayo y junio del 19,4 % y 17,8 %, respectivamente, según los índices de comercio al por menor.

En alimentación, los consumidores prefirieron las grandes cadenas y superficies, con incrementos de sus ventas de entre el 7,9 % y el 8,5 %.

En los demás grupos de productos se registró un fuerte retroceso en las ventas: -17,5 % respecto al primer semestre del año anterior.

La forma de comprar también cambió y los consumidores optaron por las compras online, lo que provocó que, en junio de 2020, cuando ya se permitía cierta movilidad, la cifra de ventas a través de Internet fuese todavía de un 71,2 % superior al mismo mes del año anterior.

Salud y salud mental

Un año más tarde, un 11 % de la población afirma tener miedo a contagiarse y un 18 % asegura haber normalizado la situación, según un estudio realizado por Top Doctors.

Por otra parte, un 66 % de la población siente incertidumbre y aburrimiento ante la situación actual. Según los expertos, la situación cambiante que obliga a los ciudadanos a adaptarse continuamente provoca estrés, ansiedad, depresión y angustia. Los problemas prepandémicos se han agravado, entre otros, con la pérdida de rutina, con la mayor soledad o la mayor convivencia familiar. De hecho, 4 de cada 10 personas afirman dormir peor y con sueños alterados e inquietos.

La situación tiene consecuencias directas en la forma de alimentarse y, por lo tanto, en la salud física de las personas. Un 30 % de la población dice alimentarse peor que antes del confinamiento. Esto es en parte debido al teletrabajo o la inactividad, que además han provocado un aumento en los dolores de espalda o sensación de hombros y cuello cargados. Las consultas por lumbalgia, cervicalgias y tendinitis de hombro y codo, relacionadas con las malas posturas han crecido exponencialmente, según los datos de Félix López, traumatólogo.

Brecha Digital

Gracias a las tecnologías muchas empresas y familias han podido seguir, en cierto modo, con sus rutinas. Muchas personas se adaptaron durante el confinamiento al teletrabajo, tendencia que se ha mantenido; y la gran parte de los centros educativos han continuado su labor de forma telemática. Sin embargo, el confinamiento pilló de sorpresa a muchas familias que no tenían los recursos necesarios para realizar sus tareas online.

Según una Encuesta sobre Equipamiento y uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares del INE, el 18,6 % de los hogares no dispone de ningún tipo de ordenador. El secretario general de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, Francisco García, estima que cerca de un 14 % los estudiantes no tienen acceso a dispositivos, a la red o a ambas cosas.

Asimismo, según advierte el presidente de la Federación de Directivos de Centros Educativos Públicos (FEDADI), Raimundo de los Reyes, esta brecha digital alcanza al 30 % de los estudiantes en algunas comunidades.

Vacunación

Desde el inicio de la pandemia la vista ha estado puesta en el desarrollo de una vacuna efectiva contra el COVID-19. En diciembre de 2020 la Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprobó la primera de las vacunas que se distribuiría por la Unión Europea: la vacuna de Pfizer. A esta la han seguido la de Moderna, Astrazeneca y, más recientemente, la de Janssen. Con esta última se espera que se aumente el ritmo de vacunación pues es monodosis y sus condiciones facilitan el transporte. Aun así, la EMA ya está supervisando otras dos fórmulas: la de Novanax y CureVac.

El Gobierno de España planeó un plan de vacunación dividido en tres etapas. La primera y segunda ya están en marcha, pero aún no hay detalles acerca de la tercera.

 

 

Fuente: Ministerio de Sanidad.

En España se han distribuido 6.655.195 vacunas, de las cuales han sido administradas 5.352.767, un 11,30 %. Actualmente solo 1.583.244 personas han recibido las dos dosis, lo que supone que un 11,30 % de la población española ha sido vacunada parcialmente y un 3,34 % totalmente.

 

Mª Luisa Muñoz. Jefa de Edición e Imagen corporativa y redactora.

“Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. George Orwell