David Bler. Imagen: David Bler.

David Bler es un escritor con una obra especialmente centrada en la lírica. Con más de 50.000 seguidores en Instagram, su caso es un ejemplo de las puertas que le abren las redes sociales a la distribución de contenidos artísticos. Es también autor del libro Donde no para el tren.

¿Qué te llevó a empezar en el mundo de la literatura? ¿Cuándo comenzaste a escribir?
Desde muy pequeño estuve muy unido al arte, comencé con la pintura. Luego pasé a la fotografía y, finalmente llegué a la escritura. Empecé a escribir hace unos cinco años.
En mi caso fue un salvavidas, necesitaba contar al mundo mi dolor; algo en mi interior me quemaba y encontré alivio al poder compartirlo con más personas. Fue muy gratificante la acogida y saber que muchas personas que me leían se sentían identificadas.

¿Tienes algún referente? ¿Hay algún autor que te apasione especialmente?
Siempre me he sentido muy identificado con Mario Benedetti, leerlo me sirve de inspiración.

¿Cómo definirías tu lírica, hay algo que creas que la caracteriza?
Intento que sea directa, que no resulte estrambótica, ni demasiado decorada, para que cualquiera que la lea la entienda y pueda hacerla suya.

¿Y tus temas? Hemos visto que uno de los principales es el amor, ¿por qué?
Creo que el amor, en todas sus versiones, es lo más maravilloso que podemos tener en la vida. Siempre ha sido fruto de mi inspiración, tanto el antes, como el durante y la eterna despedida.

¿De dónde sacas la inspiración?
La inspiración siempre surge de una manera inesperada; y cuando no la encuentro, intento buscarla entre las líneas de otros autores.

Una vez que escribir se convierte en un trabajo ¿puede llegar a hastiar en algunos momentos, o sigue llenando como antes?
No puedo hacer nada a la fuerza, todo tiene que fluir en mi vida.
Realmente me tiene que apetecer lo que hago, si no, no tiene sentido. Necesito hacer las cosas con pasión, no encuentro una mejor manera de hacerlas.

Hemos visto que también te gustan la fotografía y la pintura. ¿Qué nos podrías contar al respecto?
Me apasionan tanto la pintura como la fotografía. Durante muchos años me he dedicado a pintar y lo he disfrutado muchísimo, siempre es un reto tener un lienzo en blanco y darle forma. Me encantaba pintar árboles. Perderme en los bosques conseguía evadirme del mundo, siempre lo he comparado con la sensación de bucear, te sientes aislado de todo el mundo.
Por otra parte, la fotografía tiene ese poder de capturar un momento, una sensación y un recuerdo para siempre.

¿Es difícil vivir de la literatura a día de hoy?
En general, creo que en España es difícil vivir de cualquier arte y, a no ser que seas un superventas, lo tienes complicado para vivir de la literatura.

Hemos visto que tienes un número notable de seguidores en Instagram y que eres relativamente activo con tu cuenta. ¿Crees que las redes sociales son una herramienta beneficiosa para la distribución de la literatura y el arte en general? ¿A ti en concreto, crees que te han ayudado?
Hoy en día tenemos la suerte de poder acceder a las redes sociales. En mi caso, por ejemplo, cuando pintaba un cuadro se lo podía enseñar a mi madre , a la vecina y algún amigo. Hoy en día con un solo click puedes llegar a la otra punta del mundo en un segundo, ¡es maravilloso!
Bien utilizadas son un beneficio inmenso el que te ofrecen, el error está en obsesionarte con los «me gusta» o los seguidores y ello influye en tu vida o, en este caso, en tu arte.
Opino que siempre tienes que ser leal a lo que tú creas y no crear para gustar. En mi caso, las redes me han ayudado para darme a conocer y llegar a personas que nunca hubiera podido imaginar. Me ha hecho mucha ilusión cuando me han enviado fotografías de mi libro por todo el mundo y eso, de no ser por las redes, no habría sido posible.

Pável Carballido. Jefe de Cultura y redactor.

“Lo más revolucionario que una persona puede hacer es decir siempre en voz alta lo que realmente está ocurriendo”. Rosa Luxemburgo