Pantalla de Netflix. Imagen: pixabay.com.

  • El modelo de consumo ha evolucionado con la aparición de plataformas como Netflix o HBO

Los cines están viviendo una de las peores crisis en su historia. Ya tuvieron que enfrentarse a grandes dificultades debido a la subida del IVA cultural que supuso el cierre de un gran número de salas. Sin embargo, ahora las plataformas de streaming como Netflix o HBO ponen en jaque al sector, que no vive su mejor momento debido a la crisis del COVID.

Con la entrada en el mercado español de este tipo de plataformas se ha experimentado una caída en la venta de entradas de cine. Este tipo de páginas ofrecen una gran oferta audiovisual, que además puede ser consumida a cualquier hora, y también sin conexión a internet.

Aunque ya venían ganando terreno, el año pasado debido a la pandemia y al confinamiento domiciliario, los estrenos de grandes películas se tuvieron que suspender, lo que planteó nuevos retos a las productoras. El caso más sonado fue el de la película Mulán, la gran superproducción de Disney. La empresa decidió que su película no se estrenaría en la gran pantalla, sino que la emitiría directamente en su recién estrenada página Disney+, para poder verla había que hacer un pago adicional de 21,99 euros.

A raíz de esta decisión, fueron muchas las productoras que decidieron seguir el mismo modelo y estrenar sus películas solo en plataformas digitales. Es el caso de Warner que anunció que sus próximos Blockbuster los emitirá únicamente en la plataforma HBO Max. Esta plataforma ya ha comunicado a sus usuarios que subirá más películas de estreno a su cartelera.

Este cambio de mentalidad, vuelve a poner en peligro a los cines, que ven como el modelo tradicional de consumo de largometrajes está evolucionando y se está alejando cada vez más de las salas de cine.

Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan estas salas es que gran parte del contenido audiovisual que se está produciendo en estos momentos depende directamente de las propias páginas de streaming. En muchos casos son las propias plataformas las que se autogeneran contenido.

Algunas de estas películas, que no han llegado a colarse en los cines, han conseguido hacerse con nominaciones en grandes premios. Es el caso de la película El Irlandés, producida por Netflix, que consiguió diez nominaciones a los Óscar, destacando la de mejor película y mejor director. La española Klaus, también producida por Netflix fue nominada a mejor película de animación en los Óscar y se hizo con el premio BAFTA a mejor película de animación en 2020.

 

Marina García. Jefa de Redacción y redactora.

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