Imagen cedida a Abro Comillas por César Sánchez Racero.

  • La Federación Internacional del Automóvil (FIA) dio órdenes a su rival Verstappen de cederle el primer puesto en las últimas vueltas
  • Carlos Sainz se mantuvo en la octava posición y Fernando Alonso tuvo que abandonar por problemas con los frenos traseros

La nueva temporada de la Fórmula 1 quedó inaugurada con el triunfo de Lewis Hamilton (Mercedes) en el Gran Premio de Baréin el pasado domingo 28 de marzo. El británico compartió podio con su compañero de equipo, Valtteri Bottas (tercero), y con Max Verstappen, que terminó segundo después de que la FIA obligase al integrante de Red Bull a ceder el primer puesto al adelantar por fuera de la pista.

Todas las expectativas estaban puestas en el inicio de la competición automovilística. El año anterior, el campeonato tuvo que acortarse por el COVID-19, por lo que los aficionados deseaban ya el inicio de esta temporada que prometía ser más competitiva. Además, la vuelta de Fernando Alonso a la Fórmula 1 de la mano de Alpine fue un aliciente extra para todos los espectadores.

Las emociones ya comenzaron los días previos a la carrera con los entrenamientos libres y la sesión de clasificación para la parrilla de salida, en las que Max Verstappen fue dominador absoluto. Su pole del sábado confirmaba los rumores que decían que Mercedes ya no tenía el mejor coche y que, por tanto, acabaría el dominio absoluto de la escudería de Toto Wolff.

Ya antes de empezar, surgieron los primeros imprevistos: el coche de Sergio ‘Checo’ Pérez (Red Bull) tuvo algún fallo durante la Vuelta de Formación, lo que obligó a realizar otra extra antes de la salida y a reducir en una el total de vueltas (56) por el reajuste de combustible.

Como consecuencia, el mexicano comenzaría desde el Pit-Lane, en último lugar por detrás de Vettel (Aston Martin), que fue sancionado por no respetar la doble bandera amarilla durante las sesiones de clasificación.

Con el semáforo en verde y el comienzo de la carrera, algunos pilotos empezaron a tener problemas, como Mazepin (Haas), que tuvo que abandonar en la tercera curva. No obstante, otros corrieron más suerte: Alonso le arrebató el octavo puesto a Carlos Sainz (Ferrari), tal y como ya había augurado tras la sesión de clasificación. “Los pasaremos mañana en la salida”, había comunicado Alonso a su equipo por radio tras enterarse de que salía justo detrás de Sainz y de Lando Norris (McLaren).

De hecho, los dos pilotos españoles tuvieron una bonita batalla con Vettel por repartirse el octavo, el noveno y el décimo puesto. Tras varios intentos de adelantamiento entre Vettel y Alonso, que recordaron a su rivalidad de antaño, Carlos Sainz aprovechó para deshacerse de los dos pilotos y mantener la octava posición.

A partir de ahí, el alemán y el asturiano fueron cuesta abajo: Alonso tuvo que abandonar por un problema con los frenos y Vettel acabó 15º, pues fue perdiendo ritmo y chocó levemente con Occon, compañero de Alonso, por lo que recibió una penalización de diez segundos.

Todo lo contrario le sucedió al ‘Checo’ Pérez, que fue escalando posiciones a pesar de haber salido último. El mexicano se colocó sexto justo a mitad de carrera y culminó su gran carrera con un quinto puesto impensable tras el fallo precarrera, aunque contase con un gran coche. Cabe destacar que no es la primera vez que logra una remontada de este estilo, pues ya el año anterior logró ganar la carrera tras comenzar último, casualmente en este mismo circuito.

Sin embargo, todos los focos estaban concentrados en la batalla por la primera posición entre Hamilton y Verstappen, que partía como líder de la parrilla de salida al haber conseguido la pole el día anterior.  Las dos paradas más tempranas del piloto británico le permitieron adelantar a Verstappen, pero este no había dicho su última palabra.

En la vuelta 40, Verstappen realizó una parada en boxes muy rápida (1,9 segundos), gracias al gran trabajo de la escudería Red Bull y, acto seguido, estableció el récord momentáneo de vuelta rápida. Es entonces cuando a Hamilton le llega un mensaje por radio: “Verstappen nos alcanzará en diez vueltas”. El piloto neerlandés fue recortándole segundos y consiguió pasarle a cinco del final, pero la alegría duro poco.

Justo después de ponerse primero, Max Verstappen se dejó adelantar por Hamilton sin motivo aparente. Unos segundos después se supo que la FIA le había dado órdenes de deshacer la posición porque el adelantamiento se había producido por fuera de pista.

Esa última acción no estuvo exenta de polémica, pues el director de carrera ya había establecido que no iba a ser muy estricto en cuanto al respeto del límite de pista en la curva 4. Sin embargo, cambió la regla en mitad de la competición ante las quejas de Red Bull por esa ventaja aprovechada por Hamilton, lo que luego les acabó perjudicando.

Finalmente, Hamilton alcanzó primero la línea de meta, ganando el primer Gran Premio de la temporada y el tercero consecutivo en Baréin.

Más allá de la carrera, este año se continuará con la iniciativa We Race As One iniciada el año anterior por la Fórmula 1. Con ella se pretenden fijar unos objetivos específicos para fomentar la inclusión, el respeto al medioambiente y dar visibilidad a temas de relevancia social como el racismo. Así lo pudimos ver con el lema que Lewis Hamilton mostró en inglés en su camiseta y que decía: Actions speak louder than words (Una acción vale más que mil palabras).

 

Venancio Sánchez-Cambronero. Redactor.

“El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a esconderse”. Ryszard Kapuściński