Isabel de la Hoz es corredora de Obstacle Course Racing (OCR) de la categoría élite, graduada en TAFAD y actual estudiante de osteopatía en el Centro Gaia. Es subcampeona de España en la distancia de 5 kilómetros y participante del europeo en 2019. Además, es entrenadora e integrante del equipo Brave Bulls.

Antes de todo, el OCR es un deporte poco conocido ¿podrías explicarnos un poco qué es, en qué consiste…?
Son carreras de obstáculos, pero no las de atletismo, que se suelen confundir mucho. Este es un deporte que requiere muchísimo esfuerzo físico: tienes que trabajar cardio, fuerza, carrera, suspensión… Es muy popular, hay mucha gente que alguna vez ha hecho una carrera de estas, pero no a nivel competitivo. Se asemeja al crossfit, un poco por el lema de “ir a dejarlo todo”, porque cuando sales a una carrera, sales a dejarte la piel. Hay varias “marcas” por decirlo así, las más conocidas en España son Spartan Race, Farinato y la liga de OCRA (Asociación Española de Deportes de Obstáculos).

Como has dicho, es un deporte muy polivalente, tienes que entrenar muchos aspectos. ¿Qué rutina de entrenamiento sigues para ello?
Hay que trabajar todo. El entrenamiento para la carrera es uno funcional de fuerza, porque necesitas ser fuerte para no romperte y poder hacer todo de la mejor forma posible. Luego hay una parte muy importante, que es el entrenamiento específico de suspensión (colgarte). Hay que entrenar el tren superior: hombros, escápulas… y antebrazos. La suspensión creo que es lo que diferencia a las OCR de todo lo demás, por lo que es muy importante. Yo ahora, como no hay carreras, solo entreno fuerza en el gimnasio, carrera y un día de suspensión.

¿Cuándo empezaste a hacer OCR y cómo descubriste este deporte?
Llevo 5 años, empecé con 16. Lo descubrí casi de broma. Pusieron una clase de Spartan Race en mi gimnasio y a mí me apetecía ir. Pero en cuanto llegué a la puerta de la clase, me fui porque vi a un montón de tíos muy fuertes y me impuso mucho. Sin embargo, afortunadamente, antes de irme me encontré con un par de chicas que me preguntaron si iba a entrar a la clase de Spartan, porque les daba vergüenza. En ese momento me armé de valor y entramos. A partir ahí ya me enganché y ese mismo año empecé con las carreras en la categoría de grupo de edad.

Precisamente a raíz de esto, ¿notas que hay pocas mujeres en este deporte? ¿Por qué crees que sí o no?
Sí, aunque ahora hay más. Antes conseguía puestos muy altos en las carreras porque había poca competencia, las chicas que había o no entrenaban a tope para ello o no les interesaba. El tema de que las chicas pueden ser supermujeres no se concibe. Habitualmente el OCR no lo relacionas con una chica, siempre es con superhombres, como los que me encontré en el gimnasio, pero no. Cada vez hay más chicas que se están apuntando y atreviendo.

¿Qué es lo mejor y lo peor de las carreras para ti?
Para mí lo peor es correr. Siempre llego a la mitad de la carrera y me falta el aire y me digo: “voy a entrenar esto más”, pero luego nunca lo hago. No me gusta nada. Aún así siempre acabo las carreras. Lo mejor es la comunidad que se crea entre tu propio equipo y tus rivales. Yo soy muy competitiva y al final en la carrera yo quiero ganarlas, pero se crea un ambiente muy bueno.

Compites en la categoría élite, es decir, la más alta y con corredoras de todas las edades: contra las mejores, ¿en qué momento decides que quieres pasar a competir en élite en vez de en tu rango de edad?
No sé en qué momento… (risa). Fue en 2019, mi segundo año en élite iba a ser 2020. Yo empecé a competir en las Spartan Race, y ahí la categoría de élite era muy complicada para mí porque las Spartan son más de correr que de obstáculos, y la carrera es lo que peor llevo. Pero una vez en un circuito de Farinato me apunté a élite, a lo loco. Competí con las chicas que yo admiraba y me dije “yo quiero ser como ellas”. Y a partir de esa carrera, me terminé de atrever.

Has corrido media maratón con obstáculos, ¿cómo se prepara una para eso?
En realidad está como mal decirlo, pero yo no puedo entrenar para una carrera en concreto. Ahora ya soy un poco más organizada con eso, pero en ese momento no entrenaba carrera. De vez en cuando iba a hacer series y salía a correr. No había corrido 20 kilómetros nunca. Me ayudó mucho que fuese montaña, porque no soy rápida y la resistencia bueno, pero tengo fuerza en las piernas así que, que el terreno fuese inclinado me benefició mucho. Pero sobre todo es muchísima cabeza, porque realmente el resultado nunca está claro hasta que llegas a la meta, durante la carrera no sabes cómo vas. Tienes que tirar de cabeza.

Circuito Farinato, 2019

En 2019 también fuiste al campeonato europeo de OCR en Polonia, ¿Cómo fue la experiencia, conseguiste terminar la carrera? ¿Alguna vez pensaste que llegarías a un europeo?
Nunca me había puesto como objetivo llegar al europeo ni me lo había esperado, y de hecho me costó mucho conseguirlo por el tema de las clasificaciones. Pero cuando lo conseguí me costó creer que realmente estaba en un europeo, era algo impensable. La carrera no la acabé por un obstáculo (si no se supera un obstáculo de la carrera, te descalifican) pero la disfruté muchísimo, hasta los tramos sin obstáculos, de correr.

2020 fue un año complicado para todos, solo tuviste dos competiciones (en Andorra y Gran Canaria). ¿Te resultó difícil entrenar sin un objetivo o una competición próxima?
Sí. Para mí entrenar sin un objetivo se hacía muy duro. Llevo sin entrenar como tal OCR, un entrenamiento específico, desde verano. Y no solo era eso, nosotros entrenamos en parques y cuando empezaron los confinamientos no tenía parques para salir a entrenar. Las dos carreras de 2020 las he hecho con lo que llevo yo de serie y mis entrenamientos en el gimnasio, no más.

Y claro, en estas carreras llevaste mascarilla, ¿cómo es correr con ella?
Es horrible. En la parte de obstáculos y donde puede haber más gente, la mascarilla tienes que llevarla obligatoriamente pero te dicen que en las zonas de montaña puedes bajártela. Si hay un obstáculo, te la pones, lo haces y en la carrera te la puedes volver a bajar. Pero las partes con mascarilla son muy duras, y si te la quitas te descalifican. Pero hay que acostumbrarse, es eso o no hay carreras.

Ya has comentado que los entrenamientos se realizan en parques, ¿se cancelan muchos por mal tiempo? ¿Se hace duro con el frío?
El lema del equipo es: “Se entrena aunque haga sol”. Solo hemos cancelado entrenos cuando han cerrado los parques o ha sido imposible o peligroso ir a ellos, como pasó con la borrasca Filomena. Las carreras no las cancelan por temporal, por lo que tienes que acostumbrarte a todo.

En relación con lo que hemos comentado antes de las carreras a las que acudes, el OCR no es una federación y tienes que costearte tú mismo las carreras y los viajes. ¿Crees que ahora hay un auge del deporte y que eso puede cambiar en un futuro próximo?
Espero que sí. A las personas que son muy buenas a veces, y solo a veces, algún patrocinador les paga una carrera. Pero para los demás es complicado: yo si no tengo dinero, no compito. Ahora es una asociación, pero creo que el primer paso es hacerlo Federación para que se nos empiece a tomar más en serio. No es solo un deporte popular al que la gente va para divertirse, que eso está bien para darse a conocer, pero también es un deporte de competición como otro cualquiera.

¿Qué objetivos tienes para este año?
Mi objetivo es correr alguna carrera. Hay algunas a la vista pero no se sabe si se van a poder realizar o no. Ya tengo dos compradas que se van a celebrar a final de 2021, que espero que la situación este mejor para entonces. Tengo la esperanza de que puedan hacerse y que entre confinamiento y confinamiento, se relaje un poco más la cosa. Porque es lo que comentábamos antes, entrenar sin un objetivo es muy complicado.

 

 
Macarena Lledó. Subdirectora y redactora.

“Si no creemos en la libertad de expresión de las personas que despreciamos, no creemos en ella en absoluto”. Noam Chomsky