Imagen: RFEF media.

  • Los leones, justos vencedores del torneo tras ganar a Real Madrid y Barcelona
  • Iñaki Williams decidió el intercambio de golpes con un golazo en la prórroga

El Athletic Club peleó hasta el final un partido que no mereció perder, pero que no empató hasta el minuto 90. El equipo de Ronald Koeman, a pesar de que no consiguió imponer su juego, se adelantó por partida doble en dos acciones aisladas con Jordi Alba y Antoine Griezmann como protagonistas principales. Ya en la prórroga, un zarpazo espectacular de Iñaki Williams decantó la balanza a favor de los leones, que levantan su tercera Supercopa.

La primera parte transcurrió tal y como Marcelino había previsto, con un Athletic muy intenso con una presión muy elevada en 4-4-2, y un FC Barcelona que solo conseguía romper líneas cuando Leo Messi entraba en juego. Y fue así como llegó el primer tanto. Apertura del argentino para la subida de Jordi Alba, que le devolvía la pelota al 10, pero el disparo de este impacta en un defensor, el balón queda suelto en el área y Griezmann fusila a Unai Simón. La jugada de siempre para poner el 1-0.

En la siguiente acción, centro de Iñaki Williams para la entrada de De Marcos, que aparece por la espalda de Jordi Alba para batir a Ter Stegen y poner la igualada en el marcador, poniendo fin a una primera parte en la que pasaron más cosas en los cinco últimos minutos que en los 40 previos. Al descanso, Ronald Koeman retiró a Sergiño Dest para meter en terreno de juego a Mingueza, que cometería una falta lateral en la que Iker Muniain serviría el gol a Raúl García. El tanto sería anulado por fuera de juego, pero sería una premonición de lo que pasaría minutos más tarde.

El partido transcurría sin grandes ocasiones y el cansancio comenzaba a hacer mella en el conjunto bilbaíno. Hasta que, nuevamente una pared de Jordi Alba con Dembélé, conseguía que el catalán llegara a línea de fondo y mandara un gran pase para que Griezmann marcara a placer. Cuando todo parecía indicar que el conjunto blaugrana se haría con el título, una falta lateral botada por Iker Muniain encuentra a Asier Villalibre, que había entrado en el lugar de Raúl García, y el balón besa las mallas azulgranas. Minuto 90, 2-2, empate justo.

Nada más comenzar la prórroga, Iñaki Williams pone un balón en la escuadra imposible para Ter Stegen y firma el 2-3 que sería definitivo. A partir de ese momento, el Barcelona se lanzaría al ataque, embotellando a un Athletic muy desgastado pero que no concedería ninguna ocasión clara. El partido se volvería más bronco a medida que pasaban los minutos, hasta el punto de que Leo Messi sería expulsado por primera vez en el Barça tras una agresión sobre Asier Villalibre.

El Athletic Club se proclama, merecidamente, supercampeón de España tras derrotar a Real Madrid en la semifinal, y a un FC Barcelona que no estuvo cómodo en ninguna fase de la final.

 

Alberto García. Jefe de Deportes y redactor.

“No miente tan solo aquel que habla en contra de lo que sabe sino, ante todo, aquel que habla en contra de lo que no sabe”. Friedrich Nietzsche