Carla Antonelli. Imagen: Abro Comillas.

Carla Antonelli es actriz, política y activista trans, reconocida por ser la primera diputada transexual en la democracia española. Fue parlamentaria en la Asamblea de Madrid entre 2011 y 2021. Tinerfeña de nacimiento y madrileña de adopción, con apenas 20 años decidió salir de su isla natal y trasladarse a la capital de España, tras una parada en Gran Canaria, para desarrollar su identidad de género y su vida en libertad.

¿Qué fue lo que le llevó a salir de Tenerife e irse a Madrid?
Más que salir de Tenerife, salir de Güímar. Una obligación con tus propias libertades ante la imposibilidad de ser. En un pueblo de hace 42 años donde era imposible e impensable desarrollarte, con leyes que nos perseguían y ante la falta absoluta de comprensión de todo tu entorno más inmediato.

¿En qué año salió de Güímar?
En 1977, hace 44 años.

En algunas entrevistas se ha definido usted como una superviviente ¿por qué se autodefine como tal?
Todas las personas que hemos llegado desde allí hasta aquí somos resilientes y, además, somos supervivientes, incluso de nuestras propias historias. Somos supervivientes de todas las adversidades y todos los nudos que se nos han enfrentado. De una ley de peligrosidad y de rehabilitación social, de ir a la cárcel por someterse a una cirugía de genitales, de ir a la cárcel bajo la figura del escándalo público que atentaba contra la moral y las buenas costumbres. Unas supervivientes de los desarraigos familiares y de los propios desarraigos sociales.

Entonces, cuando aprendes a digerir y expulsar todo eso, es cuando nítidamente has superado toda esta cuestión y pasas a encontrar un poco de equilibrio. Desgraciadamente demasiadas han sido las personas que se han quedado en el camino, precisamente, a raíz de todo lo anteriormente mencionado. Entonces tengo el síndrome del superviviente, claro.

¿Cuál fue la primera manifestación del orgullo a la que asistió? ¿Asistirá este año?
La primera manifestación del orgullo a la que asistí fue en Madrid y juraría que fue en 1980, un año después de llegar a allí. Sé que bajábamos por el Paseo Pintor Rosales y desde las ventanas y las propias calles nos observaban. Y en la Plaza de España estaban esperando los neonazis y a las carreras tuvo que huir mucha gente.

Por supuesto que asistiré al orgullo este año, la primera. Aquí cada cuál sabe donde está y donde ha estado todo el tiempo. Yo he estado en el lugar correcto.

 

«Las personas trans parecía que estábamos predestinadas a la esquina o al espectáculo»

 

¿Por qué cree que es necesario que se celebre y reivindique el día del Orgullo?
Es una necesidad y una obligación recordar nuestra propia historia, de los hechos acaecidos en Stonewall el 28 de junio de 1969. Es una efeméride que, en este caso, da el pistoletazo de salida en la consecución de los derechos de las personas LGTBI, de la era moderna.

También el año 1971 en Torremolinos, la gran desconocida que ahora se ha destapado. Allí hubo una gran redada de más de 300 personas, donde la Guardia Civil y la policía con furgonetas y fusiles deportaron a muchas personas extranjeras y llevaron a la cárcel a otras tantas bajo la ley de peligrosidad social. No en vano, esto ocurrió al año siguiente de la entrada en vigor de la ley de rehabilitación y peligrosidad social de 1970.

Usted es activista y actriz. Pero, sobre todo, destaca su faceta como política. ¿Qué ocurrió para que se convirtiera en la primera diputada trans en la democracia española? ¿Qué fue lo que le llevó hasta allí?
La negación y aceptación de lo que parecía que era a lo que estábamos predestinados y predestinadas. Específicamente las personas trans, que parecía que estábamos predestinados a la esquina o al espectáculo.

Yo salgo de Tenerife y aterrizo en Las Palmas de Gran Canaria, en el Parque Santa Catalina. Lo hago en una esquina, no había más salidas, ni más opciones. Entonces, tú te revelas contra todo eso y sin darte cuenta estás hablando por ti, pero de pronto estás hablando por un conjunto. Entonces, a partir de ahí, todo lo personal es político y todo lo político es personal.

Mi conciencia de defensa, en este caso, del Partido Socialista está plasmado en un periódico de Las Palmas, de agosto de 1977, en el que me llamaba Carla Travesti politizado y dice que “votará siempre por el PSOE”. Por lo tanto, siempre tuve la consciencia de que nuestros derechos tienen que pasar por un Parlamento y por ello, había que trabajar desde fuera, pero también desde dentro.

 

» Los derechos del colectivo LGTBI en Madrid están peligrando, pero nos van a encontrar de frente»

 

¿Siente que hizo todo lo que está en su mano por el colectivo trans mientras fue diputada en la Asamblea de Madrid o se le quedó algo en el tintero?
Mi conciencia siempre la he tenido muy tranquila, mi niño. De hacer lo que se debe de hacer, de lo que está en tu mano y te dejan. En la Comunidad de Madrid hay dos leyes potentísimas, aunque no se cumplen o reglamentan, pero que han servido de ejemplo para otras Comunidades Autónomas, como la propia Comunidad Autónoma canaria. Mejorándolas, como es la obligación de todas las comunidades, pero desde unos principios rectores que marcó la Ley Integral de Transexualidad de la Comunidad de Madrid, donde fui ponente, al igual que en la Ley contra la LGTBIfobia. Pero también, en la ley de hace 14 años que nos posibilitó a las personas trans cambiar de nombre y sexo sin la necesidad de una cirugía genital, aunque ello me costara enfrentarme a mi propio presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, y contra mi propio Gobierno. Y anunciar y amenazar con una huelga de hambre porque la ley no salía después de que saliera el matrimonio igualitario.

Mi conciencia, ¿cómo la tengo? Pues muy tranquila, mi niño.

En los últimos días se ha sabido que Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, está abierta a revisar las leyes de género y LGTBI de Madrid, ya que fue una de las condiciones de VOX para su investidura. ¿Cree que los derechos del colectivo están en peligro en la Comunidad de Madrid?
Por supuesto que están peligrando. A pesar, de esas vergonzosas banderas que ondearon aquella noche en Génova, que habrá que saber quién las estaba ondeando. Pues esto es el significadosimplificado de la palabra “libertad”, o cómo la entienden los liberales o los falsos ultraliberales, que es la libertad de erradicar todo aquello en lo que no creen y no comulgan, aunque representan a una parte de la ciudadanía.

Por supuesto que sí peligran, y ya veremos que es lo que sucede porque, desde luego, de frente nos van a encontrar como siempre nos han encontrado.

 

«Tras dos años para aprobar la ley trans me hago la pregunta de si hacían falta tantas alforjas»

 

En estos momentos, con el auge de Vox que tiene cierta capacidad para manipulardeterminadas políticas, ¿le da rabia no estar presente en la asamblea legislativa?
No, ninguna. No me da rabia porque cada momento tiene su circunstancia y su situación. A mi no me ha dado tiempo ni de pensar, porque desde el 4 de mayo no he parado de sitio en sitio, desde Murcia a Extremadura, desde Galicia hasta Canarias, al orgullo de inaugurar una calle en mi pueblo que lleve mi nombre y tantas cosas que no nos atrevíamos a pensar hace 40 años.

La vida siempre se abre camino y hay diferentes maneras de hacer activismo y plantar cara. En cualquier caso, el mañana lo construimos desde el ayer y el propio hoy. Por lo tanto, sólo podemos hablar de hoy porque mañana no sabemos dónde vamos a estar, qué vamos a hacer, ni que va a suceder.

¿Qué le diría a aquellas personas que consideran que no son necesarias leyes LGTBI para convencerlas de lo contrario?
Pues les diría que se metan por un día en la piel, lo cual no va a ser posible porque tienen la suficiente falta de empatía como para pensar eso. Entonces, solamente les pediría que recapaciten, que lean, que se instruyan, que se documenten y que el mundo lo habitan más personas además de eso que ven por las mañanas en el espejo cuando se van a cepillar los dientes.

Hace unos días también hemos conocido que el próximo día 29 de junio, un día después del orgullo, se aprobará la ley Trans. ¿Está contenta con la noticia? ¿Cree que mejorará la vida de las personas del colectivo?

Por supuesto que mejorará la vida de las personas del colectivo, eso es indudable. Estoy muy contenta con la noticia. Aunque también me hago la pregunta de si para este viaje hacían falta tantas alforjas. Después de cerca de dos años, con un acoso perpetuo al colectivo de mujeres trans y, sobre todo, con un negacionismo que daba hasta vértigo, te haces la pregunta de si para este viaje hacían falta tantas alforjas.

Las personas hemos estado donde teníamos que estar y ahora solamente queda que el tiempo y la historia, que siempre son muy tozudas, pongan a cada uno y cada una en su lugar. Una vez más, la razón ha triunfado y ha salido adelante, porque todas aquellas batallas que se han emprendido en contra de otras personas del tejido social han sido llamadas a ser perdidas, como lo está siendo en este caso y cómo se ratificará el día 29 de junio.

 

«Siempre de frente, sin pedir perdón a nada ni a nadie»

 

Su trayectoria y su visibilidad ha llevado a que sea referente e icono del colectivo trans. ¿Qué le diría a aquellos jóvenes trans que están empezando a vivir y que se encuentran son situaciones de transfobia y dificultades para desarrollar su vida?
Certeza, seguridad y que siempre hay que poner en una balanza qué es lo más importante de tu vida. Y lo que más pesa, es por donde debes de tirar. En cualquier caso, aunque haya escollos en el camino, hay que plantar siempre cara, mirar de frente y confiar en la seguridad de tu propio camino. Lo otro es, siempre, mucho más oscuro, porque es vivir en una mentira perpetua.

Si echa la vista atrás ¿qué le diría a la Carla Antonelli de los años 70 u 80?
Quién te lo iba a decir a ti mi niña, quién te lo iba a decir. Son sueños y quimeras que no nos atrevíamos a imaginar. Y de pronto la vida te sorprende. La vida se escribe como se escribe y los renglones torcidos los enderezamos a martillazos, aunque sea, pero los enderezamos. Y no doblegarnos, ni bajar la mirada, ni hincar la rodilla. Siempre de frente, sin pedir perdón a nada ni a nadie.

¿Qué persona del colectivo LGTBI ha sido un icono, un referente o un apoyo para usted a lo largo de su vida?
Con 13 o 14 años, yo no tenía referentes porque no existían y no existía información, únicamente existía censura en este país. Y no había ningún tipo de referente, sólo había leyendas urbanas. Pero cuando salí de casa fue un referente para mi Bibiana Fernández y la película de Vicente Aranda; “A cambio de sexo”, que yo la vi en junio de 1977. La verdad es que me iluminó de otro horizonte posible.

Una película donde Victoria Abril interpretaba magníficamente a un personaje, que hoy podemos ver estereotipado, pero que en aquel momento contaba la historia de tantas personas y la mía misma. De alguien que salía de su pueblo y tenía que abandonar porque era imposible vivir allí. Y para mí, aquella película me sirvió de referente. Y evidentemente, Bibiana, que en aquellos momentos ya había salido en la revista Interviú.

Muchas gracias, Carla. Un orgullo tenerla con nosotros en Abro Comillas.

 

Borja Durán. Director y redactor.

“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”. Voltaire