Doce inmigrantes en la costa de Tarifa (Cádiz) a bordo de una embarcación inflable en 2012.
Imagen: Petits Detectius.

  • La cifra se sitúa en 21.472 inmigrantes, lo que supone un descenso del 11,61 %
  • La ruta atlántica hacia Canarias, una de las más peligrosas, abarca la mitad de los extranjeros ilegales
  • La gran mayoría son devueltos a sus países de origen, salvo a los que se le otorga derecho al asilo

El nuevo informe quincenal sobre inmigración contabilizó que 21.472 personas traspasaron la frontera española de forma ilegal desde el inicio de 2022 y hasta el pasado 15 de septiembre. Este número, proporcionado por el Ministerio de Interior, certifica una bajada del 11,61 % respecto al año pasado a estas alturas (24.293) como consecuencia, principalmente, de una mejora de las relaciones con Marruecos.

La vía marítima continúa siendo la predominante para entrar en el país, con más del 90 % del total, debido a las grandes zonas de costa que lo separan del continente africano. La cifra desciende en comparación con el año pasado en más de 3.000 extranjeros, pero se intensifica levemente la ruta hacia las islas Canarias.

La vuelta del control fronterizo con el vecino africano ha provocado una prolongación en la tendencia de los últimos años de entrar a España por el archipiélago atlántico. La mayor dificultad para entrar por Ceuta y Melilla ha propiciado que un gran número de migrantes opten por esta vía. Un 55,66 % del total llegan así España, a pesar de los mayores riesgos que entraña esta ruta y que suelen desconocer.

También las mafias han visto las islas como una forma más rentable de hacer negocio con la inmigración. En este sentido, no solo venden recursos para el traslado hacia suelo europeo, sino también para partir hacia la Península una vez han conseguido este logro. La propia Policía Nacional detuvo hace una semana a nueve personas que se dedicaban a ofrecer documentación falsa a migrantes a cambio de pagos cercanos a los 1.000 euros.

En cuanto a Ceuta y Melilla, las otras dos ciudades de entrada, también se registró un ligero aumento del número que lo atravesaban por tierra, teniendo en cuenta los datos del año pasado a estas alturas. Sin embargo, estos todavía no incluían a los cerca de 8.000 marroquíes que traspasaron la frontera durante los días 17 y 18 de mayo de 2021.

Por aquel entonces, las tensiones entre España y Marruecos provocaron que el reino africano decidiese relajar el control fronterizo y utilizar así la inmigración ilegal como herramienta geopolítica. La estrategia funcionó y provocó la aceptación por parte del Gobierno de Pedro Sánchez de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.

El resultado de este cambio en política exterior fue la ruptura de las relaciones con el otro país vecino, Argelia. No obstante, tampoco se aseguró el cese de las pretensiones expansionistas del Reino de Marruecos hacia territorio europeo, tal y como explicó el Ejecutivo a ciertos periodistas, según contó el analista internacional y coordinador del medio Descifrando la Guerra, Alejandro López.

 

El mito de la Tierra Prometida
La llegada hasta territorio español no es fácil para los inmigrantes ilegales. Deben cruzar vallas y puestos fronterizos si pasan por tierra o kilómetros de agua para poder llegar al otro lado.  A pesar de que la vía marítima es la más usada, no significa que sea la mejor ni la más fácil.

Muchos de ellos parten en un bote con un pequeño motor para propulsar la patera, pero no siempre llegan a destino. 349 personas han muerto este año tratando de llegar a Canarias y otras 144 fallecieron de camino a la costa sur y sureste (incluidas las Islas Baleares), según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Una de las principales causas es el vuelco de los medios de transporte marítimo, sobre todo, por el exceso de personas hacinadas en ellos. Los datos del Ministerio apuntan que han llegado 1.115 embarcaciones en lo que va de año, por lo que en cada una hay una media de 17 o 18 inmigrantes aproximadamente.

A pesar de la felicidad que manifiestan la mayoría al pisar territorio europeo, cambian de expresión cuando conocen la realidad que les espera. La ley de extranjería y los acuerdos con ciertos países, como Marruecos o Argelia, permiten devolver a los inmigrantes ilegales a los pocos días de su llegada a través de las llamadas “devoluciones en caliente”.

Si se realiza a los pocos días e, incluso a veces, aunque el procedimiento de retorno tarde tiempo en efectuarse, no se necesita ni siquiera abrir expediente de expulsión. Asimismo, también se da la posibilidad de volver de forma voluntaria.

Tan solo los menores de edad no acompañados pueden y deben ser acogidos en nuestro país. Otra de las opciones de las que disponen es la repatriación del joven previo contacto con la familia de origen.

La principal solución para los migrantes que llegan a España sin papeles es la aceptación de la solicitud de asilo por parte del Estado, lo que proporciona protección a ciertos extranjeros no comunitarios o apátridas según la ley de derecho al asilo de 2009.

 

Aun así, los datos de aceptación de dichas peticiones fueron tan solo del 10,55 % en 2021, la más alta en los últimos años, según el informe 2022 de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Por tanto, la única forma, aunque no legal, acaba siendo escapar de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIES) y encontrar una salida legal después de sobrevivir a través de cualquier actividad de la economía sumergida.

 

Venancio Sánchez-Cambronero. Redactor.

“El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a esconderse”. Ryszard Kapuściński