Los ocupantes despliegan pancartas en el edificio. Imagen: Antonio López vía Twitter.

  • La ocupación se produjo en señal de protesta para que el edificio no se convierta en un hotel
  • Los protestantes pertenecen a colectivos como La Ingobernable o Extinction Rebellion

La Policía Nacional procedió el pasado domingo 8 de mayo al desalojo de cerca de doscientas personas que habían ocupado irregularmente la antigua sede de la Unión General de Trabajadores (UGT) en la calle Hortaleza de Madrid. La okupación se produjo en la mañana del sábado 7 de mayo y ,desde ese momento, quienes asaltaron el edificio estuvieron aislados por un cordón policial que impedía el paso de más ocupantes.

El conflicto tiene su origen en el cambio de uso del suelo aprobado por el Ayuntamiento de Madrid el pasado mes de febrero. Con la modificación, el inmueble ha pasado a tener categoría de uso de hospedaje en régimen exclusivo, lo que significa que se podrá convertir en un hotel y se podrán llevar a cabo labores de reestructuración.

Estas tareas de remodelación también han alertado a la sociedad madrileña, ya que se trata de un edificio protegido dada su antigüedad. Data de 1623, fue construido para albergar el convento de Santa María Magdalena y cuenta con protección patrimonial.

UGT fue la encargada de dar la voz de alarma en la mañana del 7 de mayo a través de un comunicado, que también se difundió en sus redes sociales. En el mismo, condenaban y denunciaban un hecho que “actúa directamente en contra de los trabajadores y trabajadoras de este país” y matizaban que “UGT es una organización sindical sin ánimo de lucro, y que dirige todos sus esfuerzos y recursos a defender los intereses de las personas trabajadoras”.

La organización también se refirió al futuro uso hotelero del inmueble, asegurando que “UGT y su dirección tiene la potestad de decidir la gestión de su patrimonio como considere oportuno, con el fin de obtener el máximo rendimiento para poder destinarlo a la lucha, la mejora y la defensa de los derechos e intereses de la clase trabajadora de nuestro país”.

Las asociaciones ocupantes, por su parte, aseguraron que su intención era “denunciar y revertir la operación especulativa fomentada por el sindicato […] y avalada por el Ayuntamiento”.

 

Javier Hernández. Redactor.

«La libertad está en ser dueños de nuestra propia vida». Platón