Liz Truss en rueda de prensa en el número 10 de Downing Street. Imagen:  Gobierno de Reino Unido.

La primera ministra británica, Liz Truss, compareció esta mañana, frente a los medios de comunicación en el número 10 de Downing Street, para anunciar su dimisión como líder del Partido Conservador. La noticia la hizo pública en rueda de prensa, tras comunicar su decisión al Rey.

A pesar de poner fin a su breve liderazgo del grupo conservador, continuará ejerciendo las funciones de primera ministra hasta que haya un sustituto. En su discurso, Truss remarcó las acciones que han logrado como Gobierno durante las últimas seis semanas, pero aseguró: “Reconozco que, dada la situación, no puedo cumplir el mandato por el cual fui elegida líder del Partido Conservador”.

 


Las reacciones a las declaraciones de la, todavía, primera ministra no tardaron en llegar. El líder laborista, Keir Starmer, emitió un comunicado a través de sus redes sociales que concluía: “Necesitamos unas elecciones generales, ahora”. En él, Starmer rechazaba los 12 años de gobiernos conservadores y afirmó: “Los británicos merecen algo mejor”.

 

La dimisión llega tras unas firmes declaraciones que realizó ayer Liz Truss en la Cámara de los Comunes. “Soy una luchadora, no una desertora”, contestó la primera ministra a una pregunta de la oposición laborista.

Esta semana ha sido abrupta para el Gobierno británico. El lunes, Truss cesó al exministro de Economía, Kwasi Kwarteng, por el fracaso del plan fiscal consistente en una bajada masiva de impuestos; y anunció una subida del 19 % al 25 % del impuesto de sociedades para calmar a los mercados. A esta baja se sumó la de la exministra de Interior, Suella Braverman, por un error a la hora de enviar información confidencial desde su correo electrónico personal.

Además, en las filas del Partido Conservador numerosas voces pedían la dimisión de Liz Truss, incluso dentro del Gobierno. La exministra de Interior, Braverman, mostró preocupación por “el rumbo de este Gobierno” en su carta de dimisión. Asimismo, al menos 13 diputados “tories” (conservadores) solicitaron la dimisión de la primera ministra en medios de comunicación y redes sociales.

Al revuelo interno del Partido Conservador se suma la complicada situación que se vivió ayer en el Parlamento británico. Algunos diputados conservadores denunciaron “malos tratos y acoso” por parte de los ministros de Sanidad, Therese Coffey, y de Empresa, Jacob Rees-Mogg, quienes pretendieron impedir el paso de sus compañeros de partido con el fin de evitar una votación contra el Gobierno.

El sustituto de Truss en el Partido Conservador será elegido, previsiblemente, el próximo viernes 28 de octubre. Tras el nuevo nombramiento, el Rey lo recibirá y declarará nuevo Primer o Primera Ministro del Reino Unido de Gran Bretaña y el Norte de Irlanda, lo que podrá suponer un paso hacia la estabilización de la política británica.

 

Borja Durán. Director y Jefe de sociedad.

“Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”. Voltaire