Ayuso en una rueda de prensa la pasada semana. Imagen: Comunidad de Madrid.

  • El Gobierno autonómico reconoce la ausencia de médicos y argumenta que son los enfermeros “los encargados de dar garantía de continuidad” a los espacios sanitarios
  • Diversas asociaciones de médicos y enfermeros manifiestan que esta medida empeorará aún más la situación de la Salud madrileña

«El panorama actual Atención Primaria de Salud sufre de un déficit de Médicos de Familia«. Así comienza el texto que publicó la Comunidad de Madrid sobre su sistema de salud, para establecer un protocolo de actuación sin precedentes. Ante esta situación, los enfermeros, y en algunos casos también los administrativos, serán quienes atiendan a los pacientes en lugar de los médicos de familia, después de reconocer su “ausencia en muchos centros de salud”.

De esta forma, se derivan en estos profesionales sanitarios tareas de atención primaria que hasta ahora no le habían correspondido, y para las que realmente no se han preparado.

Los enfermeros determinarán si la persona que atienden necesita un médico o no, para lo que se establece un plan de actuación. Esto es, decidirán si la consulta es un “proceso demorable” (enviando a los pacientes a casa para citarlos otro día), “proceso no demorable” (donde los enfermeros procederán a atender al paciente a falta de los médicos, y si lo necesitara se enviaría a “un dispositivo cercano”) o “procesos de urgencia”, donde ya se encargaría la Unidad de Atención al Usuario (UAU) de comunicarse con el SUMMA 112.

Según el protocolo planteado por la Comunidad de Madrid, en estos casos de urgencia el enfermero iniciará «las actuaciones correspondientes para resolver el problema según sus competencias o protocolos establecidos, hasta que acudan los servicios de urgencia».

Ante esto, diversas asociaciones y agrupaciones de médicos y enfermeros se han posicionado mayoritariamente en contra y manifestaron que se empeoraría la situación actual de la sanidad madrileña. 

“Un centro de salud que no tiene atención médica no es un centro de salud. Esto supondrá demoras en la atención al paciente y molestias en la ciudadanía”, explicó Marciano Sánchez, el portavoz nacional de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública, para el portal NEWTRAL.

Por otro lado, el vicepresidente y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, aseguró tras el Consejo en el que se aprobó esta medida que el protocolo “se basa en una petición de los propios sindicatos de enfermería y de los médicos”. No obstante, esto no es lo mismo que manifiestan la mayoría de las asociaciones.

“La valoración de un paciente implica un diagnóstico médico, hecho este que es prerrogativa médica y no enfermera (…) lo que supone trasladar la responsabilidad de ciertas actuaciones a unos profesionales que actualmente no tienen las competencias para ello”, publicó en un comunicado el sindicato de enfermería Satse.

 

La falta de médicos en Madrid
El propio protocolo de actuación de la Comunidad de Madrid, presidida por Isabel Díaz Ayuso (PP), reconoce un “déficit de médicos de familia” en el territorio. Los datos del Ministerio de Sanidad de 2020 (último año que se publicaron) reflejan que la media de médicos de familia por comunidad es de 7,8 por cada 10.000 habitantes.

Las mejor situadas son Castilla y León, con 11,2 profesionales, seguida de Extremadura, con 9,3. Por el contrario, Madrid es la tercera comunidad peor situada en el ranking, con una media de 6,9 médicos de atención primaria por cada 10.000 personas.

Por ello, en el escrito de la dirección de la Sanidad madrileña para hacer frente a este problema, se justificó que los enfermeros carguen con todo el peso de la atención en los centros de salud, ya que son “la garantía de la continuidad de estos espacios sanitarios”.

 

Ismael Castaño. Redactor.

“Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión”. José Ortega y Gasset