Reunión de los grupos parlamentarios catalanes para posponer la fecha de las elecciones. Imagen: Govern de la Generalitat de Catalunya.

  • El PSC era el único partido en contra de esta decisión y ha acabado por aceptarla

Las elecciones catalanas previstas para el 14 de febrero finalmente se celebrarán el 30 de mayo. Esta fecha ha sido propuesta por el Govern y aceptada por todos los partidos. El debate sobre si debían mantenerse enfrentó dos derechos fundamentales, a la salud y el del voto.

El Govern desde el principio se mostró favorable a aplazarlas, escudándose en que los comicios en Galicia y el País Vasco se atrasaron por motivos sanitarios de abril a mayo. También cabe remarcar que las proyecciones epidemiológicas oficiales indican que la máxima ocupación de las UCI coincidiría con la campaña. Muchos expertos apuntaban que seguir adelante con la convocatoria inicial sería un error. Hoy mismo el riesgo de rebrote en Cataluña se ha disparado a 742 puntos ya que ha sumado 4.324 casos y 20 muertos.

El PSC era el único partido que estuvo en contra de aplazarlas: “No abriremos las escuelas y cerraremos los colegios electorales”, recriminó Iceta el lunes en una entrevista a TV3. Esta opinión cambió ayer mismo cuando, después de muchas críticas, el partido se mostró abierto a posponer las elecciones. Hoy llevó su propuesta de realizar los comicios antes de Semana Santa, el 21 de marzo, fue rechazada y el partido acabó por aceptar la decisión. Sin embargo, han advertido que impugnarán la convocatoria si se aceptan nuevas candidaturas y coaliciones.

Por su parte, el gobierno cuestionó el aplazamiento. Juan Carlos Campo, ministro de Justicia aseguró este jueves durante una entrevista en Ràdio 4, que: “La suspensión de un trámite electoral de este calibre no está contemplada en la Ley Electoral General”. Además, pidió “mucha cautela” para que un retraso electoral en Cataluña no dañe la democracia y remarcó que mantener la fecha prevista sería “una muestra de normalidad”.

Toda esta situación ha salpicado al ministro de Sanidad, Salvador Illa, que será el próximo candidato del PSC a las elecciones catalanas. Inés Arrimadas, líder de ciudadanos, ayer lo riticó diciendo que era indignante que el ministro de Sanidad, “esté más preocupado de que su candidatura en Cataluña no fracase” por un retraso en las elecciones que de frenar la tercera ola del COVID-19.

 

Javier Marañón. Jefe de Economía y Justicia y redactor.

“Más vale permanecer callado y parecer tonto que abrir la boca y despejar toda duda”. Groucho Marx