Cartel en una manifestación (un mundo). Imagen: Markus Spsike, vía Unsplash.

  • El informe del Grupo III ha sido filtrado por el grupo de expertos Scientist Rebellion
  • Antonio Turiel afirmó que, de aumentar tres grados la temperatura mundial, solo sería habitable la cornisa cantábrica

El Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC), perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), estaba trabajando en un gran informe acerca de la situación medioambiental a nivel global.

Parte de este borrador, en concreto la tercera de las divisiones, se filtró a los medios. Ctxt fue el que tuvo acceso a esta información, además de Televisión Española (TVE).

La información revelada engloba el primer borrador del resumen para políticos del Grupo III (Summary for Policymakers, en inglés), el cual se dedica a analizar cómo reducir las emisiones y atenuar los impactos. Además, ofrece propuestas concretas a los 195 países que financian el IPCC.

El contenido del Grupo III recoge el conocimiento científico más avanzado hasta el momento. Aunque la publicación de dicho informe estaba prevista para marzo de 2022, el grupo de científicos de Scientist Rebellion, parte del movimiento ecologista Extinction Rebellion, lo sacó a la luz. El motivo era mostrar su preocupación por el futuro del planeta si se continúa con el actual ritmo de emisiones.

Lo más relevante es la afirmación de que se debería reducir la vida útil de las plantas de carbón y gas de los actuales 30 años a los 10. Si se aplica está diferencia de 20 años, “no habría que construir ninguna nueva planta de carbón o gas”.

Asimismo, los científicos reafirman la necesidad de que las emisiones de dióxido de carbono se reduzcan. “Se necesita que las emisiones de CO2 lleguen a su máximo antes de 2025 y que lleguen al cero neto entre 2050 y 2075”, aseguran. Estas cifras son los objetivos más ambiciosos que se han concebido hasta el momento, pues el máximo compromiso de la Unión Europea es reducir sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) en un 55 % para 2030, de acuerdo con la nueva Ley del Clima de la UE.

Además, se reconoce que es necesario cierto grado de Captura y Secuestro de Carbono (CDR-BECCS). Este proceso consiste en el almacenamiento del dióxido de carbono para expulsarlo fuera de la atmósfera, donde deberá permanecer un largo período de tiempo (por ejemplo, en formaciones geológicas subterráneas, en las profundidades oceánicas o dentro de ciertos compuestos minerales). Sin embargo, estas técnicas no se han podido materializar hasta el momento.

Los propios científicos del IPCC son los que han determinado que se necesitaría capturar 10 millones de toneladas de CO2 al año para no sobrepasar en 2050 el aumento de un 1,5° de temperatura. Esto supondría construir decenas de millones de maquinaria como las que plantea la empresa Climeworks. Estos dispositivos serían capaces de atrapar 500 toneladas de CO2 del aire al año, las cuales se entierran permanentemente bajo tierra en forma de roca carbonatada. Pero esta tecnología no está aún en funcionamiento, por lo que el devenir del planeta sigue dependiendo de los esfuerzos actuales.

Otro de los puntos clave con respecto al medio ambiente es la transición de los vehículos de combustión a los eléctricos. El científico Antonio Turiel apunta a que se debe investigar más sobre el hidrógeno, pues existe el riesgo de que los materiales críticos para baterías se agoten. Aún así hay una pequeña esperanza en el reciclaje y la economía circular para que esto no suceda.

Turiel, investigador del CSIC, en una entrevista para RTVE anunció que, de haber un incremento de tres grados de temperatura a nivel mundial, en España solo sería habitable la cornisa cantábrica, ya que en el resto del territorio nacional la temperatura superaría los 60°C.

Informe del Grupo I

Esta filtración ha coincidido con la publicación del informe del Grupo I sobre las bases científicas del cambio climático, en el que los expertos reiteraban que muchos efectos del calentamiento global eran “irreversibles” durante siglos o milenios y que la humanidad era “innegablemente” culpable de ello.

Este documento planteó cinco escenarios distintos en función de si aumentaban, reducían o mantenían las emisiones a la atmósfera. A pesar de esta diferenciación, la temperatura global superará en todos los casos el aumento de 1.5° respecto a tiempos preindustriales, objetivo que se estableció no rebasar en el Acuerdo de París de 2015.

Lo determinante de este informe es la afirmación de que las emisiones de gases de efecto invernadero deberán alcanzar su pico máximo antes de 2025. Así como llegar a alcanzar unas emisiones netas cero entre 2050 y 2075. Para ello, no deberían construirse nuevas plantas de carbón ni de gas. Las actuales, por su parte, deberán reducir su vida útil de cerca de los 40 a entre 9 y 12 años útiles.

El IPCC

Desde 1988, el IPCC ha preparado cinco informes de evaluación acerca del cambio climático divididos en volúmenes. Actualmente se encuentra en su sexto ciclo de evaluación.

Este organismo actualiza los informes cada cinco o seis años en función del conocimiento científico sobre el Cambio Climático Antropogénico, sus impactos, así como las opciones para adaptarse a la crisis climática y transitar hacia una economía y sistema energético sostenibles.

 

Mª Luisa Muñoz. Jefa de Edición e Imagen corporativa y redactora.

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