Media Luna Roja Palestina atendiendo a los heridos en Jerusalén.
Imagen: Atta Jaber para CICR.

  • El ambiente de tensión aumenta de manera exponencial en el fin del Ramadán
  • Hamás y el ejército israelí rechazan un alto al fuego

El lunes, 10 de mayo, se protagonizó el episodio más violento de los últimos dos años entre palestinos, de religión musulmana, e israelíes, de religión judía. El conflicto deja cientos de heridos y 24 muertos en Oriente Próximo, entre los cuales se identifican a 9 niños.

Los choques llevan incrementándose desde el 13 de abril, fecha en la que comenzó el Ramadán, mes sagrado para el islam. Las limitaciones para acceder a los lugares de culto generaron discrepancia entre ambos pueblos y, por su parte, los extremistas judíos convocaron manifestaciones al grito de “muerte a los árabes”.

Estos enfrentamientos se intensificaron al dar comienzo el mes de mayo, con motivo de los planes de desalojos. El tribunal israelí pretendía que 13 familias palestinas del barrio de Sheikh Jarrah, al este de Jerusalén, abandonasen sus hogares para ser ocupados por colonos israelíes. La decisión ha sido retrasada ante el caos que se está viviendo en el Cercano Oriente, pero no sería la primera vez que se diese esta situación; ya que en 2021, por ejemplo, 43 personas fueron expulsadas.

Las protestas palestinas se extendieron y el pasado fin de semana se manifestaron centenares de musulmanes en la Explanada de las Mezquitas. Además, 90.000 palestinos se reunieron en la Al-Aqsa en la noche más importante del Ramadán, Laylat-ul-Qadr. Y, tras el rezo, fueron atacados y al menos 90 quedaron lesionados.

Pero ayer, Día de Israel, fecha en la que los israelíes conmemoran sus anexiones logradas en la guerra contra los árabes en 1967, marcaría el estallido máximo. Algunos grupos judíos encaminaron una marcha por la Ciudad Vieja a modo de festividad, por lo que las autoridades decidieron actuar para evitar el choque con los palestinos, pero apenas minutos antes de que se comenzara.

El ambiente, sin embargo, ya estaba en tensión y ambas partes preparadas. Los árabes, preparados con sillas y piedras, recibieron los disparos de los cuerpos policiales israelíes, que también lanzaron granadas aturdidoras y gases lacrimógenos. Según la Media Luna Roja, organización de labor humanitaria, más de 300 palestinos fueron heridos: 228 atendidos en hospitales y siete en estado crítico. Además, recibieron tratamiento médico tres de los 21 agentes policiales del bando israelí.

El brazo armado de los militantes de Hamás, grupo terrorista de resistencia islámica, amenazó con actuar si las fuerzas de seguridad de Israel no se retiraban. La organización palestina, ante la negativa, disparó cohetes desde la Franja de Gaza, territorio controlado por el grupo islamista desde hace más de una década. El ejército israelí respondió con ataque aéreos, lo cual provocaría las 24 muertes registradas. Pero, tanto Israel como Hamás, rechazan un alto al fuego. Las protestas de los ciudadanos musulmanes, que suponen un 20 % de la población del país del suroeste de Asia, continúan por todo el país.

Por su parte, la Unión Europea ha pedido el cese inmediato de este aumento de la violencia. “Reiteramos nuestro llamamiento a todas las partes para que participen en el esfuerzos de reducción de la escalada. Debe evitarse con carácter prioritario más víctimas civiles”, manifestó el portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior. El secretario de Estado de EE. UU., por otro lado, pidió a ambos bandos tomar medidas para desescalar los conflictos y tranquilizar la situación. Además, reconoció que los derechos de los palestinos se tienen que respetar y, por otro lado, declaró que Israel también tiene derecho a defenderse ante los ataques con cohetes.

 

Macarena Hortal. Redactora.

“Decís vosotros que los tiempos son malos. Sed vosotros mejores, y los tiempos serán mejores: vosotros sois el tiempo”. Agustín de Hipona