Imagen: Ivan Aleksic en Unsplash.

  • Educación plantea acabar con la enseñanza enciclopédica para enfocarla a una forma más práctica
  • Este modelo se aplicaría en el curso 2022/2023 y seguiría la línea de Finlandia, Portugal, Escocia y Gales

El Ministerio de Educación y Formación Profesional ha presentado un nuevo currículo que revolucionará la manera de enseñar en los estudios preuniversitarios. Este modelo estaría basado en la reducción de contenidos a memorizar por los estudiantes, que tan discutido ha sido en los últimos años, y en la ampliación de competencias útiles para la vida adulta.

Sin embargo, esto no significa un cambio radical en las asignaturas, sino que supondrá un cambio en el enfoque a la hora de impartirlas. El nuevo proyecto presentado por Isabel Celaá, ministra de Educación, promueve la combinación entre varias asignaturas, el trabajo colaborativo entre estudiantes y la aplicación de soluciones para posibles problemas futuros. El objetivo sería “construir personas con capacidad de libre pensamiento”, de manera que «los alumnos dispongan de habilidades para resolver problemas medioambientales o para adaptarse a los requisitos de los nuevos puestos de trabajo que ya nacen a partir del proceso de digitalización», tal y como afirma Celaá.

Otra de las principales novedades del currículo sería la mayor autonomía de los centros escolares a la hora de preparar el modelo educativo, que podrían ascender a un 5 % de la toma de decisiones. El Gobierno controlaría un 60 % de la enseñanza, un 50 % en las comunidades donde exista una lengua cooficial; y dejaría un 40/50 % a las autonomías, por lo que cada una decidiría gran parte de las competencias educativas, pudiendo incluso mantener la enseñanza enciclopédica.

Para unificar las trayectorias, se establecerían unos criterios de evaluación que se materializarán en unas pruebas en Cuarto de Primaria y Segundo de la ESO para valorar la evolución de la enseñanza. Estas pruebas se realizarán a todos los alumnos y tendrán un carácter informativo, sin repercusión en el expediente de los alumnos. Además, para facilitar la labor de los docentes, el Ministerio de Educación publicará unas “orientaciones metodológicas” que servirán de guía para los profesores.

Esta forma de enseñanza seguiría las ocho competencias de aprendizaje (comunicación lingüística, plurilingüe, matemática, ciencia y tecnología, digital, personal, social y de aprender a aprender, ciudadana, competencia emprendedora y en conciencia y expresiones culturales) marcadas por la Unión Europea y que ya han aplicado Portugal, Gales, Finlandia y Escocia.

España presenta unas tasas de abandono escolar temprano (jóvenes entre 18 y 24 años que solo tienen el título de la ESO) superiores a las de la media en la UE, un 16 % frente al 10 % de la Unión. Por lo tanto, además de un aprendizaje centrado en trabajar competencias de manera práctica, más que aprender de memoria, el nuevo currículo pretende fomentar los estudios superiores y reducir el número de alumnos que dejan de estudiar antes de acabar la ESO.

 

Alberto García. Jefe de Deportes y redactor.

“No miente tan solo aquel que habla en contra de lo que sabe sino, ante todo, aquel que habla en contra de lo que no sabe”. Friedrich Nietzsche