Imagen: Protesta del pueblo colombiano vía Twitter (@Col_Informa).

  • La represión policial ha dejado ya una veintena de muertos y más de 800 heridos, muchos de ellos participantes de reivindicaciones pacíficas
  • Organismos internacionales como la ONU y Amnistía Internacional han mostrado su desacuerdo con la actitud del Gobierno colombiano

Se cumple una semana desde que los habitantes de Colombia salieron a las calles para reivindicar su desacuerdo con las nuevas medidas económicas implantadas por el Gobierno de Iván Duque.

Sin embargo, este no es el único motivo por el que el continúan las protestas ocho días después. Colombia, tercer  país de Latinoamérica más afectado por la pandemia del COVID-19, ha notificado más de 2,93 millones de contagios de los 155 millones que ha habido en el mundo a día de hoy.

Además, el país sufrió el pasado 2020 una caída del 6,8 % del PIB. En contraste con los años anteriores en los que el Gobierno colombiano había logrado reducir la pobreza a la mitad, ahora se enfrenta a una recesión económica sin precedentes, que va acompañada de un 20 % de tasa de desempleo.

Ante esto, el presidente conservador Iván Duque, cuyo mandato no finaliza hasta 2022, tomó la decisión de implantar una reforma fiscal para la recuperación del Estado que generó polémica entre la población. Esta reforma incluía, entre otros puntos, un aumento de los impuestos ciudadanos que financian los servicios públicos, así como la necesidad de tributar por los servicios funerarios y un cúmulo de recortes en los campos de la salud y la educación.

En este contexto, el pueblo colombiano salió a protestar el pasado 28 de abril con un lema claro en sus pancartas y consignas: “El pueblo se respeta”. En consecuencia, y tras varios días de paro nacional, el líder del Gobierno colombiano cedió a retirar la reforma tributaria en favor de lo que la población exigía.

Sin embargo, las protestas no han cesado desde entonces debido a la represión policial y gubernamental contra los manifestantes. En Colombia, se parte de que han sido asesinados en el país más de 900 líderes sociales en los últimos cinco años, según el presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Las primeras reacciones del Gobierno comenzaron con el decreto de un toque de queda, seguido de la presencia militar en las calles colombianas desde el pasado sábado 1 de mayo. Con el paso de los días, el abuso de las Fuerzas del Estado ejercido bajo órdenes gubernamentales ha sido recriminado al líder colombiano desde organismos internacionales como la ONU y Amnistía Internacional.

Las protestas en datos

A pesar de que estos sucesos han tardado más de lo habitual en generar un gran eco mediático internacional, redes sociales como Twitter han sido el principal altavoz del abuso policial que ha tenido lugar estos días en el país latinoamericano, el cual ha dejado ya 24 muertos y más de 800 heridos. Asimismo, son múltiples los casos de mujeres que han alzado la voz para manifestar que han sufrido abusos sexuales por parte de las autoridades en los últimos días.

Uno de los hechos que mayor impacto ha provocado a nivel social ha sido el asesinato del activista pacífico Lucas Villa, quien murió tras recibir ocho impactos de bala.

Anonymous y las reacciones del Gobierno

Ante esta situación, Colombia reclama ayuda humanitaria al resto de países vecinos. Sin embargo, el primero en acudir a su llamada ha sido Anonymous, el conocido grupo internacional de hackers caracterizado por no revelar su identidad. Así, el posicionamiento ha sido claro: “El paro continua y Anonymous internacionalmente se une cada vez más para apoyarlo”.

De esta manera, se han hackeado conversaciones del Ejército Nacional colombiano, además de haberse filtrado datos personales de 168 miembros de las Fuerzas Armadas del país.

La respuesta más reciente por parte de Iván Duque ha sido el anuncio de la creación de una mesa de diálogo nacional para solventar el conflicto.

 

Yaiza Rubio. Jefa de Dinamización de redes y redactora.

“Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro”. Descartes