Manifestación en favor del aborto en Ciudad de México, 2019. Imagen: Carmen Alcázar, vía Wikimedia Commons.

  • El aborto es legal en 5 de los 32 estados a partir de ahora
  • Las mujeres acusadas por detener su embarazo pueden recurrir

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México declaró inconstitucional penalizar el aborto en el estado de Coahuila, al norte del país. 

Esta institución es el máximo tribunal constitucional del país y, por tanto, no existe autoridad superior alguna. Es por ello por lo que la decisión es considerada como “histórica” para los demás estados del país.

El fallo de la SCJN anunciado ayer, 8 de septiembre, invalidó el artículo 196 del Código Penal del estado de Coahuila, el cual penaba la interrupción del embarazo con entre uno y tres años de cárcel. Esto supone que, a partir de dicha modificación, las mujeres en Coahuila podrán abortar hasta la semana 12 de gestación con independencia de las causas de la decisión.

La resolución tomada por los diez magistrados aún debe ser aprobada por el Congreso local, pero el dictamen debe ser respetado hasta que eso ocurra. Como ha indicado el legislador Ricardo López Campos, la notificación podría llegar a la Cámara de los Diputados del Congreso de Coahuila en unos seis meses.

Además, el Congreso local publicó un comunicado oficial en el que afirmó: “El Poder Legislativo estará atento y acatará las disposiciones que deriven de dicha resolución”.

Sin embargo, esto no supone que el aborto sea legal en todo México, sino que dicho estado está obligado a modificar su Código Penal.

A pesar de que la decisión no es aplicable a todos los distritos territoriales, la importancia reside en que, a partir de ahora, cualquier mujer en México que se enfrente a un juicio con motivo de haber abortado puede recurrir a este fallo en su defensa.

La ministra de la SCJN, Margarita Ríos, justificó la decisión sobre la autonomía de las mujeres para poder decidir sobre su cuerpo, independientemente de los debates religiosos. “La idea de la vida sobrepasa el derecho y un Tribunal Constitucional no puede sustentar sus decisiones en apreciaciones particulares y subjetivas, sino universales”, afirmó.

Reacciones

El presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, a pesar de identificarse con una línea progresista ideológicamente, se mantuvo al margen del asunto antes de conocer la resolución.

Una vez se conoció el fallo, anunció en una rueda de prensa: “Yo cuando tomé protesta como presidente juré cumplir con la Constitución y con las leyes que de ella emanan. Y entonces tengo que cumplir”.

Arturo Zaldívar, presidente de esta misma institución, proclamó: “Hoy es un día histórico para todas las mujeres”. Se mostró satisfecho y añadió: “A partir de ahora no se podrá, sin violar el criterio de la Corte y la Constitución, procesar a mujer alguna que aborte en los supuestos que ha considerado válido este Tribunal Constitucional. Se inicia una nueva ruta de libertad, claridad, dignidad y respeto a todas las personas gestantes”.

La sociedad, y en especial el movimiento feminista ha considerado este un “paso adelante” en dirección a la legalización de esta práctica a nivel nacional. Cientos de mujeres cubiertas con pañuelos de color verde, símbolo de la lucha por la legalización del aborto en países de Latinoamérica, celebraron la resolución en el exterior del organismo.

También se pronunciaron los sectores más conservadores del país concentrados frente a la sede del Tribunal. Entre ellos se encuentran la Asociación Nacional de Padres de Familia, la Iglesia católica y formaciones políticas de derecha como el Partido de Acción Nacional (PAN) y el Partido Encuentro Social (PES).

A nivel internacional, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) comunicó ayer a través de un boletín su respaldo al fallo tomado y celebró dicha decisión.

Antecedentes en la lucha feminista

En 2008 esta misma institución falló en favor de la despenalización del aborto en la capital de México, Ciudad de México, hasta la semana 12 de gestación. A este territorio, se le sumaron Oaxaca, Hidalgo y Veracruz tiempo después.

En 2016 se permitió la paralización del embarazo, sin necesidad de presentar una denuncia, en caso de violación.

En el Estado de Coahuila el origen del actual fallo provino de la Procuraduría General de la República (PGR), órgano que en 2017 presentó un recurso de inconstitucionalidad por los artículos 195 y 196 ante la Suprema Corte.

Otros estados de México

México, cuya organización territorial es federal, se estructura en 32 estados libres y soberanos. Cada uno de estos cuenta con sus propias leyes.

Con respecto al aborto, solo 4 distritos permiten esta práctica de manera legal hasta las 12 semanas de gestación sea cual sea el motivo de la decisión: Ciudad de México, Hidalgo, Oaxaca y Veracruz. A estos, se le sumará Coahuila cuando se modifique el Código Penal, tal y como sentenció la SCJN.

A nivel nacional, todas las mujeres tienen derecho a interrumpir el embarazo en el caso de que este sea fruto de violencia sexual. Por su parte, en todo el territorio, excepto en los estados de Nuevo León y Tabasco, se permite también cuando es resultado de “actos imprudenciales o culposos”. Es decir, cuando el embarazo proviene de “un accidente o como resultado de una conducta en la que no se tenía la intención de provocar el aborto”, tal y como explica Elma del Carmen Trejo en una de sus investigaciones.

En total, existen ocho causas por las que las mujeres pueden detener legalmente el embarazo en el país:

  • En 24 estados se permite si la vida de la mujer corre peligro.
  • En 16 estados, en caso de que existan malformaciones graves.
  • En otros 16 estados, cuando la salud, ya sea física, psicológica o social, de la mujer esté en riesgo o afectada por el embarazo.
  • En 13 de ellos se autoriza si la inseminación artificial no es consentida.
  • Y solo en 2, Michoacán y Yucatán, cuando existen causas económicas graves.

 

Mª Luisa Muñoz. Jefa de Edición e Imagen corporativa y redactora.

“Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”. George Orwell