Imagen: Vía Unsplash por Wesley Gibbs. 

La legalización de la marihuana es un tema que desde hace no muchos años está en numerosas agendas políticas a nivel mundial. Los principales países que la han legalizado completamente son Canadá y Uruguay. Sin embargo, hay muchos territorios que la permiten parcialmente, para un uso medicinal o han despenalizado su consumo.

Norteamérica
Nueva York es el último estado que ha aprobado la legalización del consumo recreativo del cannabis el pasado martes 30 de marzo. Se suma así a otros estados como Washington, Colorado, Nevada, California, Oregón, Alaska, Michigan, Illinois, Massachusetts, Maine, Vermont y otros territorios como Arizona, Nueva Jersey, Mississippi, Montana y Dakota del Sur, que también legalizaron esta planta en 2020.

La ley federal del país prohíbe cualquier uso del cannabis, pero aparte de estos 17 estados mencionados que permiten el consumo personal de marihuana, hay cerca de treinta estados que han autorizado en sus respectivos territorios el uso de esta planta y sus derivados para fines medicinales.

El vecino de Estados Unidos, Canadá, es el único integrante de la G-7 que ha legalizado el uso recreativo del cannabis y fue en 2018. La G-7 (grupo de los siete) es un grupo de países del mundo cuyo peso político, económico y militar es considerado relevante a escala global. En este grupo se encuentra Canadá, Francia, Alemania, Estados Unidos, Japón, Reino Unido e Italia. Esto provoca que las empresas más importantes del sector estén en Canadá.

Latinoamérica
Colombia, Perú, Paraguay, Argentina y México solo permiten el uso medicinal de la marihuana. Sin embargo, México propuso en 2018 regular el consumo personal ya que posee una de las mayores producciones de marihuana del mundo, pero aún se sigue debatiendo en el Senado. De todas formas, está solo a un paso de convertirse en el tercer país del mundo que legaliza la marihuana en todo su territorio, detrás de Canadá y Uruguay.

Uruguay fue el primer país del mundo en legalizar en 2013 el cultivo, comercialización y el uso de cannabis recreativo y medicinal. En este país es el Estado quien regula la comercialización de esta planta. Pocos años después de la aprobación de la ley que aprobaba la marihuana se hizo un estudio sobre la compra de marihuana en el mercado negro del narcotráfico y los resultados apuntaron que había disminuido un 40 %: de un 58 a un 18 %.

Por otra parte, Chile permite el cultivo de hasta seis plantas por casa.

Venezuela, sin embargo, sigue tratando a la legalización de la marihuana como un tema tabú. Ni siquiera ha aprobado un uso medicinal de la misma y llevar más de 20 gramos supone una pena de uno a cinco años de cárcel. Las autoridades han afirmado que no es un tema que se encuentre en la agenda política debido a que hay asuntos más importantes, como la crisis económica.

Europa
Holanda tiene fama mundial sobre la legalización del cannabis ya que desde los años 70 venden marihuana en coffeeshops, que se consume dentro del mismo local. No obstante, mantiene la prohibición del cultivo de la planta.

Italia, Dinamarca, Grecia, Alemania, Francia, Reino Unido y España solo permiten el uso medicinal de la marihuana y no para todas las enfermedades. En el caso de Reino Unido, el país solo aprueba el uso del cannabis en pacientes con cáncer, esclerosis o niños con epilepsia severa o rara.

La República Checa, por otro lado, aprueba el autocultivo de marihuana hasta un máximo de 5 plantas. Luxemburgo de momento solo ha legalizado el uso medicinal, pero ya ha anunciado un proyecto ley para aprobar el uso recreativo del cannabis.

El caso de Noruega es especial: la marihuana sigue estando aprobada únicamente para fines medicinales, pero hay una creciente corriente que pide la legalización del consumo personal y su despenalización. Guri Melby, líder del Partido Liberal (el actual gobierno), hizo esta propuesta argumentando que “los toxicómanos deben recibir ayuda, no castigo”. Se ha levantado así la pena de cárcel al delito de posesión de cannabis en pequeñas cantidades (hasta 10 gramos).

Asia
Tailandia ha sido el primer país de Asia en legalizar el cannabis medicinal en 2018, seguido por la República de Corea. Este continente es el más retrasado junto a África en los procesos regulatorios de la marihuana.

En rasgos generales, el continente Asiático prohíbe el cannabis, incluido el uso medicinal. De hecho, en China las personas que trafican, transportan o fabrican esta droga son sentenciadas a 15 años de prisión, cadena perpetua o muerte.

África
Un informe de Prohibition Partners, un grupo de expertos que estudia los efectos de la regulación del cannabis, ha afirmado que de aquí a 2023 hay nueve países africanos que podrían legalizar la marihuana: Sudáfrica, Zimbabue, Lesotho, Nigeria, Marruecos, Malawi, Ghana, Eswatini y Zambia.

Zimbabue fue el primer país africano en legalizar el uso medicinal de la marihuana, algo que ocurrió también en Lesotho en 2008. Sin embargo, fue Lesotho el primero en permitir legalmente el cultivo del cannabis en 2017. Malawi, por su parte, ha aprobado recientemente un proyecto de ley que legaliza el cultivo, la venta y exportación de cannabis con fines medicinales.

Sudáfrica y Marruecos están desarrollando un interés creciente por la marihuana, pero aún hay obstáculos que deben superar. Marruecos es conocido por el hachís (solo por detrás de Afganistán) y en 2014 surgió un proyecto de ley para legalizar la producción de marihuana con fines médicos e industriales. No progresó debido a que los grupos religiosos conservadores y los propios cultivadores de cannabis, que estaban preocupados de que su cosecha pudiera perder valor, presionaron para ello.

Ghana está organizando una campaña de legalización con la asistencia del ex jefe de la Junta de Control de Narcóticos. En este país la marihuana está muy tolerada y normalizada, a pesar de ser ilegal. No obstante, los funcionarios de gobierno y los expertos en salud mental han negado seriamente la idea de los ghaneses.

Nigeria prohíbe el uso del cannabis recreativo y medicinal. Sin embargo, New Frontier Data afirmó en 2019 que el país tenía la mayor población consumidora de marihuana del continente (el 12% la consume de forma mensual y el 19 % la consumió en el último año). La legalización de la planta podría suponer un gran negocio para este país, que ya es líder en la exportación de petróleo.

«El estigma en torno al cannabis ha contribuido en parte al movimiento del #EndSARS», afirma el El Dr. Oludare Odumosu, Director General de las actividades de Zelira Therapeutics en los Estados Unidos, que se crió en Nigeria. El SARS es una rama policial creada en 1992 que trata los delitos asociados al robo y armas de fuego. El grupo se volvió rápidamente polémico por torturas y otras actuaciones ilegales. Amnistía Internacional ha informado de homicidios y violaciones de los derechos humanos de este grupo durante años. No obstante, hay otros expertos que aseguran que no hay ninguna prueba que vincule el cannabis con la violencia policial en Nigeria. A pesar de todo, se espera que pronto se saque un proyecto ley para la legalización del cannabis en este país.

 

 
Macarena Lledó. Subdirectora y redactora.

“Si no creemos en la libertad de expresión de las personas que despreciamos, no creemos en ella en absoluto”. Noam Chomsky