Estudios en el National Cancer Institute. Imagen: National Cancer Institute vía Unplash.

  • En EE. UU se ha desarrollado una prueba de detección anticipada de más de 50 tipos de cáncer
  • La incidencia de alzhéimer ha descendido un 16% en los últimos 20 años

En las últimas décadas, la sanidad ha avanzado de la mano de las nuevas tecnologías a un ritmo rápido. Sin embargo, la situación del COVID-19 ha ralentizado muchas investigaciones relativas a otras enfermedades debido a que el foco sanitario se centró en la pandemia mundial.

Ello se evidencia con los datos ofrecidos por un estudio de la estadounidense Universidad de Columbia, desde donde se monitorizó el gasto sanitario de distintos países desde que el COVID-19 comenzó a extenderse. Este estudio pone en cabeza a Japón, Luxemburgo y Bélgica, quienes han destinado un 21, 20 y 19 % de su PIB a ocuparse de la gestión de la pandemia.

No obstante, con la llegada de las vacunas los países parecen volver a estabilizarse y a tratar de recuperar el equilibrio fiscal. Todo ello ha desencadenado que ciertos estudios hayan podido continuar su cauce, tal y como ha ocurrido con el cáncer y el alzhéimer.

En EE. UU., investigadores de la empresa Grail han desarrollado una prueba de análisis de sangre capaz de detectar más de 50 tipos de cáncer con anterioridad a los síntomas.

Este avance, que ha presentado un 0,5% de margen de error en la detección de la enfermedad, supone una herramienta de gran ayuda para combatir el cáncer, debido a que uno de los problemas asociados a este se debe a un diagnóstico tardío que dificulta la efectividad del tratamiento.

En cuanto a los estudios que se han centrado en el alzhéimer, ha sido la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong la que ha desarrollado una prueba de detección de la enfermedad para la cual solo se requiere una muestra de sangre. Este método, que cuenta con un 96% de efectividad, facilitará la identificación del alzhéimer en personas mayores, así como su seguimiento.

Además, el pasado junio en EE. UU, la Agencia del Medicamento y la Alimentación (FDA) aprobó el tratamiento Aduhelm (aducanumab) contra el alzhéimer, el cual actúa directamente contra la patofisiología de la enfermedad, frenando así su desarrollo. No obstante, la eficacia de este tratamiento, al igual que ha ocurrido con otros que luchan contra esta enfermedad, no ha quedado validada.

Encontramos, sin embargo, datos esperanzadores ante la realidad del alzhéimer, pues la incidencia de la enfermedad ha descendido un 16% en países ricos desde 1998 a pesar de que aún no exista ningún tratamiento totalmente efectivo contra la enfermedad.

 

Yaiza Rubio. Jefa de Dinamización de redes y redactora.

“Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro”. Descartes