Madre con su hijo recién nacido. Imagen: Zach Lucero on Unsplash.

  • En diciembre de 2020 se registró una bajada de la natalidad del 20,4 %
  • España e Italia son los países europeos que presentan las caídas más drásticas

El número de nacidos en España se desplomó a finales de 2020, nueve meses después del inicio del confinamiento. El mes de diciembre alcanzó la cifra más baja desde 1941, cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) comenzó la serie histórica: 23.226 niños. Esto supone una bajada de la natalidad del 20,4 % respecto al mismo mes del año anterior. Por su parte, el 2021 empieza con un ligero repunte: 24.061 nacimientos en enero. Pero sigue suponiendo una caída del 20 % a nivel nacional.

El descenso en el primer mes de este año se ha dado en todas las Comunidades Autónomas. Las mayores disminuciones se registran en Cantabria (-27,9 %), Principado de Asturias (-24,7 %) y Comunidad Valencia (-24,5 %), además de en las ciudades autónomas de Ceuta (-27,3 %) y Melilla (-41,2 %).

Los datos de otros países también apuntan en la misma dirección, aunque no de manera tan radical. Estados Unidos anota una bajada del 7 %, Francia del 15 % y Alemania del 13 %. Así pues, el caso español es el más alarmante, junto con el italiano.

Fuente: INE.

“El actual desplome histórico de la natalidad se produce en un contexto donde era ya particularmente baja. Tanto la crisis actual como la de 2008 han acentuado este fenómeno”, explica a Abro Comillas Antonio Martín-Cabello, profesor de Sociología de la Universidad Rey Juan Carlos. España estaba todavía recuperándose de los efectos de la anterior crisis cuando le golpeó la pandemia del COVID-19 que, como señala el sociólogo, “afecta especialmente a las personas más jóvenes y menos asentadas en el mercado laboral, que son precisamente las que podrían aumentar la natalidad; y que posponen este tipo de decisiones, quizás sine die”.

La incertidumbre que ha causado esta situación, la disminución de contacto físico como prevención de contagios, la reducción de la inmigración o el aumento de jóvenes españoles que se marchan a otros países son otros de los motivos que explican esta realidad. “En España, así mismo, las políticas públicas tampoco han ayudado mucho a fomentar la natalidad”, apuntaba Antonio Martín-Cabello.

Por tanto, no se ha producido el baby boom que muchos esperaban tras haber pasado más tiempo en casa. Por el contrario, se podría hacer referencia a este momento como baby crack o baby bust. “En todo caso, si la situación económica y social mejora, tras la tormenta vendrá un repunte. Aunque este no será en forma de boom, pues los condicionantes mencionados que limitan la natalidad siguen estando presentes”, concluía el docente universitario.

 

Macarena Hortal. Redactora.

“Decís vosotros que los tiempos son malos. Sed vosotros mejores, y los tiempos serán mejores: vosotros sois el tiempo”. Agustín de Hipona