Presentación sobre la oratoria. Imagen: vía Ohana.

  • Ohana es un proyecto que apuesta por la juventud y la reivindicación de la mujer
  • Diferentes profesionales formaron parte de la reunión de ayer 

La asociación de mujeres Ohana celebró ayer, 22 de abril, su primer evento presencial desde el comienzo de la pandemia en la Fundación Rafael del Pino. En este espacio se trataron temas como la importancia de la oratoria femenina, la reivindicación de valor de las mujeres y los sentimientos que se tienen sobre el futuro laboral, en el que la mujer siempre se ve más discriminada.

Inés Bouza, miembro del club de debate de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, habló sobre figuras femeninas importantes de la oratoria para recordar, entre otras cosas, que sí hay referentes femeninos en este ámbito que han sido invisibilizadas a lo largo de la historia. Además, compartió trucos para dar una buena conferencia, para argumentar de forma adecuada e incluso para desmontar el discurso del contrincante en un debate, siempre bajo un velo feminista.

A continuación, se llevó a cabo un workshop, una dinámica en la cual se formaron pequeños grupos en los que se compartieron experiencias, proyectos de futuro y puntos en común. Este es uno de los principales objetivos de Ohana, tal y como afirma Miriam Rodríguez, una de las principales impulsoras: “Tratamos de dar herramientas para que las mujeres se conozcan y aumenten su agenda de contactos”. En estos equipos se ha tratado la posición de la mujer en la abogacía, el papel de la prensa en el feminismo o el emprendimiento femenino.

Para finalizar, Mónica Zeng, coach enfocada en la importancia de que los líderes de las empresas tengan conciencia y empatía respecto a sus trabajadores, llevó a cabo una dinámica en la cual incitaba a las presentes a cerrar los ojos y pensar en la palabra futuro. Se hizo una puesta en común, posteriormente, de los sentimientos que había producido esa palabra, y las mismas participantes se han ayudado y dado claves unas a otras.

Toda la habitación caminó después al ritmo de sus emociones. Mónica Zeng mencionaba determinadas emociones mientras las asistentes andaban a un ritmo más o menos alto en función de lo que les hiciera sentir. Esto fue acompañado por un mensaje por parte de la coach sobre la importancia de aceptar las emociones para que no bloqueen las acciones. Y en caso de suponer un bloqueo, Zeng aconsejaba una focalización en el cuerpo.

Sesión de coaching con Mónica Zeng. Imagen: vía Ohana

Se contó con la presencia de muchas mujeres pertenecientes a distintos ámbitos laborales, que han compartido sus perspectivas y han animado al resto a sumarse a sus proyectos. Un ejemplo de tantos es Junior Female Leaders, una idea que no deja indiferente a nadie y pretende aumentar la influencia de mujeres jóvenes líderes en puestos globales. “Hemos podido poner en común sentimientos y expectativas, dándonos consejos y reforzando la idea de que juntas somos más fuertes y que todas, con mucho camino recorrido o no, somos iguales. Todas tenemos un objetivo común: crear un futuro con igualdad de condiciones donde la voz de las mujeres sea escuchada y valorada. Y lo que es mejor, todas tenemos un millón de ganas y herramientas para asegurarnos de que eso pase”, opina Yolanda Palacio, asistente del evento.

La asociación basa su proyecto en El manifiesto de la nueva era, una carta que han entregado a sus seguidoras en la cual se hace referencia a las Tres Gracias, de Rubens, y a un poema de Amando Gorman que reivindica la posición de los jóvenes. En la carta se reflejan sus principios con frases como: “En Ohana no hay mujeres que inspiran a poetas, sino poetisas”. Si lo deseas, puedes consultar el documento completo aquí

Cómo surgió Ohana
La comunidad Ohana se creó en diciembre de 2019 y solo tuvo oportunidad de celebrar dos encuentros presenciales, debido a la llegada de la pandemia del COVID-19 y su correspondiente confinamiento. En abril de 2020, una de las fundadoras del proyecto, Carmen Vázquez De Castro, contactó con Paula Cano, una de las principales impulsoras actualmente, para que tomara las riendas del proyecto. En ese momento, Cano aceptó y junto con su compañera Míriam Rodríguez emprendieron un camino para impulsar el papel de la mujer en el ámbito laboral y en general en toda la esfera pública, donde siempre son relegadas a posiciones inferiores.

Con el proyecto relanzado, Paula y Miriam promovieron charlas, eventos y entrevistas online con el objeto de que las integrantes de la comunidad siguieran en contacto. “Era una iniciativa tan necesaria que no podíamos dejarla morir”, declara Paula Cano.

Las impulsoras definen las bases del proyecto como “una bandada de pájaros estorninos, en la que se ayudan unos a otros para no perder el rumbo y con un liderazgo fluctuante en el que siguen trayectorias orgánicas que van surgiendo”.

 

 

 
Macarena Lledó. Subdirectora y redactora.

“Si no creemos en la libertad de expresión de las personas que despreciamos, no creemos en ella en absoluto”. Noam Chomsky