Destrozos en Haití. Imagen: Susan Mohr, vía Unsplash.

  • Más de 9.900 personas han resultado heridas y 2.000 han fallecido debido al seísmo
  • La situación de pobreza del país complica su recuperación

El pasado sábado 14 de agosto un terremoto de magnitud 7,2 sobre la escala de Richter sacudió el suroeste de Haití. Este seísmo, considerado el segundo más mortífero en Latinoamérica en los últimos 25 años, ha dejado más de 2.000 fallecidos y 9.900 heridos, según el Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF).

El incidente tuvo lugar mientras el país aún trataba de recuperarse del terremoto que sufrió en 2010, el cual causó más de 200.000 muertes y sumió a Haití en una grave crisis económica y social.

Así, el que es considerado el país más pobre del continente americano se encuentra obligado a hacer frente a los daños causados por el terremoto, que se han estimado en 15 millones de dólares. Entre otros, 25 centros médicos y más de 94 escuelas han sido dañados o destruidos.

Organizaciones como UNICEF reportan que el seísmo ha afectado en torno a 1,2 millones de habitantes, entre los que más de medio millón son menores con dificultad para acceder a recursos que cubran sus necesidades básicas.

Por ello, tanto esta organización como la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) han proporcionado al país ayuda médica, zonas de refugio, agua potable y apoyo a las autoridades de protección civil de la zona.

A pesar de la violencia criminal del suroeste del país, toda esta ayuda parece haber podido ser recibida sin complicaciones. También han brindado sus servicios en Haití el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Integral para las Migraciones (OIM).

No obstante, la reinstauración de la normalidad se ve dificultada por las fuertes lluvias provocadas por la tormenta tropical Grace, así como por posibles réplicas del terremoto.

Una tensa situación política

En cuanto a los factores políticos que afectan a la recuperación del país, el pasado 7 de julio fue asesinado en su domicilio de Puerto Príncipe Jovenel Moïse, expresidente de Haití.

Entre los artífices del asesinato se encuentran 26 mercenarios de distinto origen (EE.UU, Colombia, Venezuela y Ecuador), algunos de los cuales se encuentran actualmente inmersos en un proceso judicial.

Entre las causas de este ataque mortal se encuentran la multitud de protestas y violencia generalizada que tuvieron lugar durante el mandato del expresidente, así como la intención de este de alargar su gobierno durante más de 5 años, a pesar de la inconstitucionalidad que suponía su propósito.

Actualmente es el primer ministro Claude Joseph quien mantiene el control. El gobierno aún no tiene una sucesión concreta debido a que René Sylvestre, presidente del Tribunal Supremo era el encargado de asumir el cargo, pero falleció de COVID-19 recientemente.

Cómo ayudar desde España

Organizaciones como Cáritas y Cruz Roja también han brindado su ayuda a Haití con el fin de revertir la complicada situación lo antes posible, sumando esta misión humanitaria a otras actuales como las destinadas a Afganistán o la Franja de Gaza.

 

Yaiza Rubio. Jefa de Dinamización de redes y redactora.

“Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro”. Descartes